Caguas — En Puerto Rico, la víspera del Día de Reyes suele estar llena de alegría e ilusión. Sin embargo, esta vez la esperanza se transformó en luto tras el asesinato de un niño de 5 años en el sector El Tamarindo del barrio Tomás de Castro II en Caguas.
Según informó la Policía, la tragedia ocurrió el lunes en la tarde. La madre del menor narró que había salido de la residencia para comprar medicamentos y dejó al niño bajo el cuidado de su padre. Al regresar, lo encontró sin vida, con heridas de arma blanca, y llamó de inmediato al Sistema de Emergencias 9-1-1. El hombre abandonó la escena en un vehículo Lexus, pero fue detenido posteriormente por agentes de la Unidad Motorizada de Caguas cerca de una farmacia Walgreens, en la calle Degetau, tras una persecución.
La noticia provocó una ola de dolor en la comunidad, que amaneció en silencio y con profundo pesar. «Era un muñeco, bien lindo… era un angelito», expresó entre lágrimas María E. Castro Quiñones, vecina del área. Relató que la familia siempre fue trabajadora y respetuosa, y que la madre del niño se dedicaba a su bienestar.
Otro vecino, que prefirió mantenerse en el anonimato, comentó: “Es algo muy doloroso que nos tiene devastados como comunidad”.
El alcalde de Caguas, William Miranda Torres, se expresó en redes sociales: “Con profundo dolor y consternación, el pueblo de Caguas recibe la trágica noticia de la muerte de un niño de apenas cinco años, en un acto que nos estremece como ciudad y como sociedad”. Añadió que “no existen palabras suficientes para describir la tristeza de esta pérdida” y reafirmó su compromiso con la protección de la niñez.
También el superintendente de la Policía, Joseph González, lamentó el hecho: “Ha impactado profundamente a todos en Puerto Rico y directamente a quienes laboramos en la Policía de Puerto Rico: el asesinato de un niño de cinco años, nieto de una empleada civil que por décadas ha servido en la Oficina del Superintendente”. Afirmó que el caso se maneja con total rigor y urgencia.
Mientras tanto, la comunidad y las autoridades municipales han ofrecido recursos de apoyo emocional y psicológico a los familiares y vecinos. “Nadie tiene que enfrentar estas situaciones en soledad”, añadió Miranda Torres, al reiterar el llamado a la prevención y a cuidar la vida y dignidad de los menores.




