Hace un año, los Celtics de Boston tenían a Jaylen Brown, Jayson Tatum, Kristaps Porzingis, Al Horford y Jrue Holiday en su alineación titular, y se encontraban en el segundo lugar de la Conferencia Este. Hoy, solo Brown permanece en esa lista. Tatum está fuera por una lesión en el tendón de Aquiles, Porzingis pertenece a Atlanta, Horford a Golden State y Holiday a Portland. Aun así, los Celtics siguen segundos en el Este.
La temporada regular de la NBA se acerca a su punto medio y han emergido varias historias inesperadas. En Boston, las bajas significaron ajustes importantes y decisiones financieras para evitar el impuesto de lujo, pero el equipo nunca aceptó la etiqueta de “reconstrucción”. Con marca de 23-12, los resultados les dan la razón.
“El grupo entiende lo que debe hacer, desde arriba hasta abajo”, explicó el entrenador Joe Mazzulla. “Esa conexión nos permite ejecutar bien y jugar fuerte sin importar quién esté en cancha”.
Más allá de Boston, otras franquicias también sorprenden. Detroit lidera el Este con 27-9, su segundo mejor arranque histórico. El entrenador de Nueva York, Mike Brown, quien conoce de cerca a J.B. Bickerstaff, mentor de los Pistons, destacó su trabajo: “Se nota cómo ese equipo ha crecido cada día. Mucho crédito para él”.
En el Oeste, los Suns de Phoenix también desafían los pronósticos pese a haber perdido a Kevin Durant. “Salimos a jugar duro todos los días”, resumió Jordan Goodwin.
No todas las sorpresas son positivas. Milwaukee, lastrado por lesiones, tiene marca de 16-20. Los Clippers de Los Ángeles aún no logran consolidarse, y los Hawks de Atlanta podrían traspasar a su estrella Trae Young, aun cuando las estadísticas lo ubican como uno de los mejores armadores de la liga.
Con la mitad de la temporada a la vista, queda claro que en la NBA todo puede cambiar rápido. Para quienes hoy están abajo, la buena noticia es que todavía hay mucho camino por recorrer.




