La administración del presidente Donald Trump anunció la congelación temporal de los fondos federales destinados al cuidado infantil en todos los estados, hasta que presenten una verificación y datos más detallados sobre sus programas. La medida surge tras denuncias de fraude en guarderías de Minnesota, algunas administradas por residentes somalíes.
Aunque la decisión afecta a los 50 estados, la administración ha concentrado la presión en Minnesota, un bastión demócrata. El fiscal general Keith Ellison expresó que su oficina evalúa “todas las opciones legales” para evitar la suspensión abrupta de servicios esenciales. El gobernador Tim Walz, quien es candidato demócrata a la vicepresidencia en 2024, acusó a Trump de politizar el tema con fines partidistas. “Está recortando fondos a programas que ayudan a los minnesotanos”, afirmó.
El subsecretario de Salud y Servicios Humanos, Jim O’Neill, justificó la decisión como respuesta al “fraude flagrante que parece estar desenfrenado en Minnesota y en todo el país”. Los estados deberán presentar comprobaciones adicionales para recibir dinero del Fondo para el Cuidado y Desarrollo Infantil (CCDF). En el caso de Minnesota, el escrutinio será más estricto e incluirá auditorías de centros sospechosos.
La líder de la mayoría del Senado estatal, Erin Murphy, criticó duramente la intervención. “Los republicanos están jugando juegos perversos… decenas de miles de familias pagarán las consecuencias”, advirtió, señalando que el sistema de guarderías “ya está bajo enorme presión”.
La Casa Blanca indicó que el plan podría extenderse a otros programas y estados. Su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, informó que evalúan investigaciones similares en California y Nueva York, y que el Departamento de Seguridad Nacional investigará “posibles sitios de fraude” y tomará medidas migratorias adicionales, como deportaciones o desnaturalizaciones.
Además, el Departamento de Trabajo abrió una pesquisa sobre el programa de desempleo estatal, mientras que el Departamento de Agricultura amenazó con retener fondos del SNAP si Minnesota no certifica nuevamente la elegibilidad de unos 100,000 hogares. La secretaria Brooke Rollins advirtió de posibles recortes si no se cumplen los requisitos federales.
El anuncio llega después de una redada federal en Minneapolis y de nuevas tensiones políticas entre la Casa Blanca y el gobierno estatal. En medio de las críticas, se encendieron las alarmas por la retórica antiinmigrante. O’Neill incluso destacó publicaciones de agitadores en redes sociales que acusan a guarderías somalíes de fraudes millonarios, mientras el fiscal general del estado de Washington, Nick Brown, denunció el acoso contra proveedores de cuidado infantil y pidió evitar la intimidación de familias inmigrantes.




