Caracas — El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) es un pilar de estabilidad en el país y recalcó que resulta “prácticamente imposible” fracturar su unidad, en medio de lo que calificó como presiones y provocaciones por parte de Estados Unidos.
“Siempre intentarán dividirnos, porque somos la columna gruesa de la estabilidad de la patria. Pero eso es prácticamente imposible”, expresó el general en jefe durante un acto castrense transmitido por la estatal Venezolana de Televisión.
Padrino López subrayó que las autoridades venezolanas se mantienen firmes en su posición de no caer en provocaciones externas. “No le hemos comprado al imperialismo sus actos de provocación”, dijo, en alusión a recientes comentarios del presidente estadounidense Donald Trump sobre un presunto ataque a una instalación costera vinculada al narcotráfico.
El ministro destacó que la Fuerza Armada participa activamente en operaciones de mantenimiento de la paz y en la lucha contra el narcotráfico. Precisó que este año las autoridades han decomisado más de 65 toneladas de drogas. “Para nosotros es bastante, porque Venezuela no es un país determinante en el tráfico de drogas”, indicó.
Los militares venezolanos, históricamente árbitros de disputas políticas y uno de los apoyos más sólidos del presidente Nicolás Maduro, han reiterado públicamente su lealtad al mandatario. Al igual que en el gobierno de su mentor, el fallecido presidente Hugo Chávez, los militares venezolanos controlan sectores clave de la economía y ocupan posiciones dentro del gabinete ministerial.
Mientras tanto, las tensiones entre Caracas y Washington se mantienen. Según reportes, desde septiembre Estados Unidos ha desplegado buques de guerra en la región, atacando cerca de 30 embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, con un saldo de al menos 107 personas fallecidas.
Trump no ha confirmado la ubicación del ataque al muelle mencionado ni si ocurrió en territorio venezolano. En semanas recientes, advirtió que Estados Unidos pasaría de atacar embarcaciones a realizar operaciones en tierra “pronto”. En octubre, el propio mandatario confirmó haber autorizado a la CIA a ejecutar operaciones encubiertas en Venezuela.




