Una poderosa tormenta invernal azotaba el domingo el este de las Llanuras de Estados Unidos, impulsada por lo que los meteorólogos describen como un intenso ciclón. El fenómeno ha provocado una cadena de eventos climáticos que incluye nieve, hielo, lluvia y condiciones severas que afectarán buena parte del país.
La nieve y los vientos fuertes se extendieron sobre el Medio Oeste, donde el Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre posibles ventiscas y acumulaciones que podrían hacer imposibles los desplazamientos en ciertas áreas. En zonas cercanas a los Grandes Lagos se esperan más de un pie de nieve, y hasta dos pies —unos 61 centímetros— a lo largo de la orilla sur del Lago Superior.
En el sur, los meteorólogos anticiparon fuertes tormentas asociadas a la llegada de un frente frío intenso, conocido como “norte azul”, que marcará un abrupto descenso en las temperaturas y pondrá fin a los recientes días de calor récord. Se prevén también vientos fuertes del norte y un marcado cambio de las condiciones del tiempo.
Durante las próximas 48 horas, el ciclón continuará su avance, dejando fuertes nevadas y ventiscas en el Medio Oeste y la región de los Grandes Lagos, lluvia helada en Nueva Inglaterra y tormentas eléctricas en el este y sur del país, junto a vientos intensos de alcance generalizado.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la tormenta se intensificará mientras se desplaza hacia el este, alimentada por el choque entre el aire gélido proveniente de Canadá y el aire inusualmente cálido que persiste en el sur de Estados Unidos.
El fenómeno climático ya ha provocado miles de retrasos y cancelaciones de vuelos en el noreste y los Grandes Lagos durante el ajetreado periodo de viajes entre Navidad y Año Nuevo, lo que obligó a muchos viajeros a buscar rutas alternativas por carretera o aeropuerto.
Esta historia fue traducida del inglés al español con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




