Un juez brasileño emitió el sábado órdenes de arresto domiciliario contra diez personas declaradas culpables de participar en un complot para mantener al expresidente Jair Bolsonaro en el poder después de su derrota electoral en 2022.
La decisión, adoptada por Alexandre de Moraes, magistrado del Tribunal Supremo de Brasil, ocurrió pocas horas después de que las autoridades de Paraguay detuvieran y extraditaran a un excomandante de policía también implicado en la misma conspiración.
Silvinei Vasques, exdirector de la Policía Federal de Carreteras de Brasil, fue entregado al país la noche del viernes tras haber ingresado clandestinamente a Paraguay. Según la Policía Federal, Vasques se quitó su monitor electrónico y viajó en un coche alquilado para intentar abordar un vuelo a El Salvador con documentos falsos.
Las diez personas ahora bajo arresto domiciliario ya enfrentaban medidas cautelares, como el uso de grilletes electrónicos o la obligación de permanecer en sus domicilios durante la noche. Entre los sancionados figura Filipe Martins, antiguo asesor de Bolsonaro. Su abogado, Jeffrey Chiquini, anunció en la red social X que apelarán la decisión. “No hay mayor injusticia que condenar a una persona por las acciones de otra”, expresó.
Bolsonaro fue condenado en septiembre a 27 años de prisión por planear un golpe de Estado con el fin de permanecer en el cargo tras su derrota electoral. El proceso judicial, que incluye a militares y oficiales de policía, ha sido seguido muy de cerca en un Brasil que restableció la democracia en 1985 tras décadas de dictadura militar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó inicialmente el juicio contra Bolsonaro, al que consideró una “cacería de brujas”, e impuso aumentos arancelarios a las importaciones de Brasil. También calificó el caso como una “vergüenza internacional”. Durante ese periodo, su administración sancionó al juez Alexandre de Moraes, pero posteriormente Washington suavizó su postura.
En noviembre, Trump firmó una orden ejecutiva reduciendo los aranceles al café y la carne de res brasileños. Este mismo mes, el Departamento del Tesoro estadounidense levantó las sanciones contra De Moraes y su esposa, mientras ambos gobiernos retoman el diálogo comercial.




