Hace un año, los Leones de Ponce cerraron la temporada con la esperanza de una clasificación que nunca llegó. En la campaña 2024-2025, con marca de 18-22, cayeron en el partido decisivo contra Caguas y se despidieron temprano. Pero el 2025-26 de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente ha sido una historia muy diferente.
Los sureños aseguraron su pase a postemporada con una victoria 5-3 sobre Carolina, mejorando su récord a 22-16 y garantizando el segundo lugar de la tabla aun con dos juegos pendientes frente a Mayagüez. Con el boleto ya en mano, Ponce se consolidó como una de las sorpresas de la liga, gracias a una notable mejoría en su cuerpo monticular.
El gerente general, Edwin Rodríguez, destacó varios factores detrás del resurgir: “Comparado con el año pasado, hay muchos elementos. El primero es el regreso de Jesmuel Valentín, cuyo liderazgo ha sido fundamental”. Valentín, capitán del equipo, regresó tras una cirugía de rodilla, y aunque batea para .214, suma 15 carreras anotadas, igualado con Edwin Díaz y solo una detrás del líder Dalton Guthrie.
Rodríguez resaltó además el desempeño de lanzadores nativos como Bryant Salgado (3-2 y 1.85 de efectividad), Eric Torres —líder en ponches de relevo con 39 en 23.1 entradas— y Gabriel Rodríguez, con efectividad de 1.16. También elogió al cerrador Andrew Marrero, líder en salvados de la liga con 14 y efectividad de 1.08. “Ninguno de esos nombres estaba en el radar de nadie. En general, la diferencia fue el pitcheo”, afirmó.
El dirigente explicó que la gerencia apostó por reforzar la ofensiva con jugadores importados, ya que contaban con profundidad entre los brazos locales. Dalton Guthrie, uno de esos refuerzos, ha sido clave: promedia .281, lidera el equipo en anotadas (16) y bases robadas (6), y es cuarto en porcentaje en base (.378). “Es un jugador que cualquier fanaticada aprecia por su energía y entrega”, dijo Rodríguez.
Otros refuerzos destacados son el inicialista Anthony Calarco (.248 con dos jonrones) y el receptor William Simoneit (.244 con 15 empujadas), cuyo trabajo detrás del plato el gerente calificó como esencial para el buen desempeño del pitcheo.
Rodríguez anticipó que buscarán un bate adicional en el sorteo de jugadores eliminados y no descartó añadir otro refuerzo extranjero. Aunque el bateo colectivo (.223) no ha sido de los mejores, la efectividad del cuerpo de lanzadores (2.82) ha transformado al equipo. En contraste, la temporada pasada cerraron con 3.86, la peor del torneo.
“Fue una combinación de buenos brazos con buena dirección. Esa fue la diferencia de esta temporada”, concluyó Rodríguez mientras Ponce se prepara para iniciar las semifinales el 2 de enero.




