Caracas, Venezuela — Varios hombres que integraron el grupo de migrantes venezolanos trasladados por el gobierno de Estados Unidos a una prisión en El Salvador exigieron justicia, días después de que un juez federal en Washington ordenara garantizarles el debido proceso legal.
En una conferencia de prensa en Caracas, organizada por el gobierno de Venezuela, los migrantes expresaron su esperanza de que organizaciones jurídicas internacionales presenten sus reclamos ante los tribunales. Autoridades venezolanas habían anunciado previamente la contratación de servicios legales para representarlos.
El juez federal ordenó al gobierno estadounidense ofrecer audiencias judiciales a los 252 venezolanos o devolverlos a Estados Unidos. La decisión abre la puerta a que puedan impugnar las acusaciones de la administración de Donald Trump, que los vinculaba con la pandilla Tren de Aragua y buscaba su expulsión bajo una ley de guerra del siglo XVIII.
Los hombres denunciaron torturas físicas y psicológicas durante su reclusión en la prisión salvadoreña. “Hoy estamos aquí para exigir justicia ante el mundo por las violaciones de derechos humanos cometidas contra cada uno de nosotros, y para pedir ayuda a las organizaciones internacionales que nos asistan en nuestra defensa”, declaró Andry Blanco en nombre del grupo.
Relataron además sus dificultades actuales, como el temor a salir de casa o enfrentarse a las autoridades, luego de lo que describen como brutales abusos en prisión. Aunque reclaman justicia, no todos desean regresar a Estados Unidos. “No confío en ellos”, afirmó Nolberto Aguilar al referirse al gobierno estadounidense.
Los migrantes fueron trasladados a El Salvador en marzo y enviados de regreso a Venezuela en julio, como parte de un intercambio de prisioneros entre la administración Trump y el gobierno del presidente Nicolás Maduro.




