El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por golpismo, inició su proceso de rehabilitación este viernes, un día después de ser operado de una hernia inguinal bilateral, informaron los médicos.
El exmandatario, de 70 años, permanece en cuidados posoperatorios en el Hospital DF Star de Brasilia, donde fue intervenido el jueves, día de Navidad, para corregir dos hernias en la zona de la ingle. Según el último boletín médico, se le administran medicamentos para prevenir trombosis y se ha ajustado su tratamiento para controlar sus crisis de hipo y el reflujo gastroesofágico.
Michelle Bolsonaro, esposa del líder ultraderechista, indicó en sus redes sociales que su marido ya «ha conseguido alimentarse». En los próximos días, el equipo médico evaluará si necesita otra cirugía para bloquear parcialmente un nervio del diafragma y aliviar las crisis de hipo que padece desde hace meses.
Bolsonaro fue trasladado el miércoles desde la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, donde está recluido desde finales de noviembre, para la operación autorizada por el juez Alexandre de Moraes, instructor del proceso por golpismo. El 11 de septiembre, la Corte Suprema lo declaró culpable de liderar una conspiración para perpetuarse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El exjefe de Estado, además de estar condenado, se encuentra inhabilitado y ha sufrido varios problemas de salud, incluidos vómitos, mareos y crisis de hipo, secuelas de la puñalada que recibió durante la campaña de 2018.
De acuerdo con lo dispuesto por el juez De Moraes, Bolsonaro solo podrá estar acompañado de forma permanente por su esposa durante su hospitalización. Sus hijos Flávio, Carlos, Jair Renan y Laura recibieron permiso para visitas puntuales. También se prohibió el uso de computadoras, teléfonos o cualquier dispositivo electrónico en su habitación, que permanece bajo vigilancia policial las 24 horas.
Antes de la cirugía, el senador Flávio Bolsonaro leyó frente al hospital una carta de su padre en la que el exmandatario lo designó como su sucesor político y adelantó que se presentará en su nombre a las elecciones presidenciales de 2026, en las que Lula buscará la reelección.




