Bristol, Pensilvania — Equipos de rescate y drones trabajaban entre los escombros de un hogar de ancianos en Pensilvania tras una poderosa explosión que, el martes, dejó al menos dos personas muertas, varias desaparecidas y parte del edificio colapsado.
El gobernador Josh Shapiro informó en conferencia de prensa que las brigadas de emergencia tuvieron que evacuar a los residentes en medio de llamas, humo y un fuerte olor a gas. Incluso se registró una segunda explosión mientras los bomberos intentaban controlar la situación.
El incidente se produjo en el Bristol Health & Rehab Center, un asilo de 174 camas ubicado en Bristol Township, unos 20 millas al noreste de Filadelfia. Ocurrió poco después de que un equipo de servicios públicos acudiera a investigar reportes de olor a gas. Las autoridades indicaron que se investiga si una fuga fue la causa de la explosión.
El jefe de bomberos de la ciudad, Kevin Dippolito, señaló que cinco personas continuaban desaparecidas, aunque aclaró que algunas podrían haber salido con familiares. Describió un rescate caótico en el que los bomberos sacaron a residentes atrapados por ventanas y escaleras, y lograron extraer a dos personas de una sección derrumbada. Uno de los oficiales de policía incluso cargó a dos personas sobre sus hombros para ponerlas a salvo.
Vecinos cercanos relataron haber escuchado un potente estruendo. “Pensé que un avión había caído sobre mi casa”, dijo Willie Tye, residente de la zona, quien vio fuego por todas partes y gente corriendo al exterior.
La empresa distribuidora de gas PECO confirmó que sus equipos respondían a informes de olor cuando se produjo la explosión. Añadió que cortó el suministro de gas natural y electricidad al lugar para proteger a los rescatistas y residentes cercanos, aunque aclaró que todavía no se sabe si su equipo o el gas estuvieron involucrados en el incidente. Investigadores de la Comisión de Servicios Públicos de Pensilvania acudieron al lugar, pero no han confirmado la causa.
Trabajadores del asilo declararon que habían notado olor a gas desde el fin de semana, pero no sospecharon un problema grave al no haber calefacción activa en el área. El hogar, recientemente afiliado al Saber Healthcare Group, era conocido antes como Silver Lake Healthcare Center.
Saber calificó la situación como “devastadora” y aseguró que su personal notificó de inmediato a PECO sobre el olor a gas antes de la explosión. La compañía colabora con las autoridades para garantizar la seguridad de los residentes y la comunidad.
Registros estatales revelan que el centro fue multado en octubre pasado por múltiples violaciones, entre ellas falta de planos actualizados, mal mantenimiento de escaleras y extintores, y la ausencia de barreras contra humo entre pisos. Aunque en septiembre de 2024 superó una inspección de seguridad contra incendios sin citaciones, Medicare le asigna una calificación global de “muy por debajo del promedio”, con bajas notas en las inspecciones de salud.
El gobernador Shapiro agradeció el valor de los equipos de primera respuesta que arriesgaron sus vidas para poner a salvo a los ancianos y al personal. “Mostraron un coraje extraordinario”, escribió en redes sociales, acompañado de una foto desde el lugar del desastre.




