Roma – El papa León XIV instó este lunes a los cardenales del Vaticano a abandonar las ambiciones de poder y los intereses personales, siguiendo el ejemplo del papa Francisco, durante su tradicional mensaje navideño a la Curia Romana.
“¿Es posible ser amigos en la Curia Romana? ¿Tener relaciones de auténtica amistad fraterna?”, preguntó el pontífice ante los cardenales y obispos que conforman la estructura administrativa de la Santa Sede.
La reflexión de León XIV sugiere que el pontífice estadounidense conoce bien los retos que persisten en el corazón de la Curia, un entorno que Francisco solía cuestionar duramente en sus discursos navideños. A diferencia de su predecesor, León optó por un tono más sereno y constructivo, alejándose de las críticas más mordaces que en su momento describieron al clero vaticano como afectado por un “Alzheimer espiritual” o el “cáncer” de las camarillas.
Sin embargo, el mensaje mantuvo el llamado central: una invitación a la autocrítica y a transformar la cultura interna del Vaticano. León, quien trabajó en la Santa Sede durante dos años antes de su elección y fue cercano a Francisco, retomó la costumbre de aprovechar la Navidad para pedir introspección y renovación entre los funcionarios eclesiásticos.
“A veces esta amargura también se encuentra entre nosotros, cuando, después de muchos años de servicio en la Curia, observamos con decepción que ciertas dinámicas —vinculadas al ejercicio del poder, el deseo de prevalecer o la búsqueda de intereses personales— son lentas en cambiar”, advirtió. Añadió que es “una gracia encontrar amigos de confianza, donde las máscaras caen, nadie es utilizado o marginado, se ofrece un apoyo genuino y se respeta el valor y la competencia de cada persona”.
Tras el prolongado y a veces turbulento pontificado de 12 años de Francisco, que dividió a sectores conservadores y progresistas dentro del Vaticano, León XIV ha proyectado un estilo más conciliador, enfocado en la unidad. Durante su intervención, reiteró su llamado a la comunión dentro de la Iglesia y también hacia el mundo exterior.
“En un mundo herido por la discordia, la violencia y el conflicto, donde se incrementan la agresión y la ira, a menudo alimentadas por la política o el ámbito digital, la Navidad invita a todos a trabajar por la paz y la fraternidad universal”, concluyó el papa.
Esta historia fue traducida del inglés al español con asistencia de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




