Peritos del Instituto de Ciencias Forenses (ICF) examinaron el vehículo que presuntamente se usó en el atropello fatal de un joven gruero de 20 años, ocurrido el pasado lunes en Caguas y clasificado como un caso de “hit and run”.
“El material genético fue levantado del vehículo”, confirmó el capitán Harry Solivan Díaz, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales de la región de Caguas. No obstante, explicó que están a la espera de los informes periciales antes de divulgar detalles adicionales.
El oficial indicó que la pesquisa avanza con la recopilación de videos de cámaras de seguridad. “Tenemos mucha evidencia fílmica y suficiente para, en su momento, sostener el caso en el tribunal”, aseguró. Añadió que todos los ángulos del caso han sido cubiertos a nivel policíaco, y que la evidencia se entregará al fiscal para su análisis.
Solivan Díaz anticipó que faltarán “unos días” antes de determinar si están listos para la radicación de cargos. También recordó que la persona citada para entrevista se acogió a su derecho constitucional a no autoincriminarse, aunque será convocada nuevamente más adelante.
El accidente se reportó el 15 de diciembre a las 6:17 p.m. Según el informe policiaco, Armando A. Rodríguez Rodríguez, residente de Trujillo Alto, realizaba labores de enganche de un vehículo con desperfectos mecánicos cuando fue impactado por un conductor que conducía a gran velocidad. Tras el choque, el responsable abandonó la escena sin prestar ayuda. Rodríguez murió en el acto a causa de los traumas.
El 16 de diciembre, decenas de operadores de grúas participaron en una caravana en Caguas para rendir homenaje al joven y exigir justicia. Su padre, Segismundo Rodríguez, expresó entre lágrimas el dolor de la familia y reclamó que el responsable se entregue. “¿Ahora quién me llama? Él era el que me llamaba todas las mañanas. Por culpa de un irresponsable”, lamentó. “Le digo a la persona que se entregue… hacerlo es lo justo. Me lo dejó tirado, y eso no se hace”, añadió con voz quebrada.




