El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el viernes miles de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, en una entrega que había generado grandes expectativas por su posible contenido sobre las conexiones del difunto delincuente sexual con figuras poderosas. Sin embargo, el resultado fue menor de lo esperado y desató fuertes críticas contra la administración del presidente Donald Trump.
La publicación, compuesta principalmente por unas 4,000 fotografías junto con registros de llamadas y documentos judiciales, fue considerada incompleta. Muchos de los archivos están redactados y el propio Departamento de Justicia admitió que el proceso de divulgación continuará en las próximas semanas. La medida se produce tras una fuerte presión política y pública por mayor transparencia.
Trump, quien fue amigo de Epstein antes de distanciarse de él, había tratado de mantener los archivos sellados. Finalmente, el 19 de noviembre firmó un proyecto de ley que obligaba a su publicación. La Casa Blanca sostuvo que esta difusión prueba que su gobierno es “la administración más transparente de la historia”.
Entre el material difundido destacan fotografías del ex presidente Bill Clinton, algunas junto a Ghislaine Maxwell —condenada por reclutar menores para Epstein— y otras figuras como Michael Jackson y Diana Ross. En una de las imágenes, Clinton aparece en un jacuzzi con una mujer cuyo rostro está oculto. El Departamento de Justicia no explicó la relación directa de esas imágenes con la investigación.
Asesores de la Casa Blanca difundieron las fotos en la red X, provocando reacciones. Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, escribió “¡Oh, Dios!”, mientras Ángel Ureña, jefe adjunto de gabinete de Clinton, replicó que “esto no se trata de Bill Clinton” y pidió que se identifique a quienes sí mantuvieron vínculos con Epstein tras conocerse sus delitos.
Los documentos también incluyen una foto del ex príncipe Andrés y pocos registros relacionados con Trump. La ausencia de nuevas revelaciones sobre el presidente fue notoria, y él no comentó el tema durante un mitin en Carolina del Norte.
La divulgación parcial causó molestia entre legisladores de ambos partidos. Los representantes Ro Khanna y Thomas Massie, impulsores de la ley que exigía la publicación, calificaron el informe de “decepcionante” y denunciaron que “incumple flagrantemente tanto el espíritu como la letra de la ley”. El senador Jeff Merkley advirtió que el incumplimiento del plazo “niega justicia a las víctimas” y evalúa acciones legales para garantizar que se haga pública toda la información.
Mientras tanto, sobrevivientes como Marina Lacerda expresaron frustración por la falta de transparencia y las omisiones en los archivos. “Simplemente publiquen todo”, reclamó. El Departamento de Justicia aseguró que completará la entrega antes de que termine el año, aunque los críticos no descartan acudir a los tribunales para obligar a un cumplimiento pleno.




