El Tribunal de Apelaciones paralizó este lunes la vista preliminar contra Anthonieska Avilés, acusada del asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario en Aibonito, tras un recurso presentado por su defensa. La jueza Cristina Córdova Ponce informó la orden del Apelativo, que dispone la detención de los procedimientos en el Tribunal de Primera Instancia de Aibonito “hasta que otra cosa disponga este tribunal”. No obstante, mantuvo el calendario aprobado, incluyendo la fecha del 17 de diciembre, a la espera de que el Apelativo tome una decisión.
Las abogadas de Avilés solicitaron que el caso sea visto bajo la jurisdicción de menores, luego de que el tribunal de Aibonito rechazara esa petición y determinara que la joven sería procesada como adulta. Aunque al momento del crimen Avilés tenía 17 años, el tribunal concluyó que cumplía con el requisito legal de haber tenido más de 15 años para ser procesada por asesinato en primer grado.
Los representantes legales José Soler Fernández, Rocío Revelles y Athelyn Jiménez argumentaron ante el Apelativo que el tribunal violó los derechos constitucionales de su clienta al debido proceso, a la igual protección de las leyes y a no recibir castigos crueles o inusitados. Además, presentaron documentos del Departamento de Educación que, según indicaron, reflejan que Avilés tiene una “edad mental” de 10 años y 7 meses, lo que —a su juicio— justifica su procesamiento como menor.
La defensa sostuvo que desestimar la capacidad mental como factor para definir la edad procesal “coloca al menor en una posición de desventaja e injusticia”. Señaló también que esto genera un trato desigual entre jóvenes con la misma edad cronológica pero distintas capacidades mentales. En la moción, los abogados resaltaron que ignorar estos elementos “es un retroceso y una negación al desarrollo del conocimiento neurocientífico de las últimas décadas”.
Por estas razones, solicitaron al Apelativo que revoque la resolución del Tribunal de Primera Instancia y ordene una vista evidenciaria para establecer la edad mental de Avilés. De confirmarse una capacidad inferior a los 15 años, pidieron que se desestimen las denuncias y se refiera el caso a la jurisdicción de menores.
Según la investigación, el crimen fue reportado el 11 de agosto, cuando dos menores de 16 años llegaron con heridas de arma blanca al hospital Menonita de Aibonito. Gabriela Nicole Pratts Rosario, una de las víctimas, murió poco después. Los hechos ocurrieron cerca del casco urbano, en el desvío Roberto Colón, intersección con la PR-14. El Departamento de Justicia presentó dos cargos contra Avilés y su madre, Elvia Cabrera, por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas.




