El Ejército de Myanmar reconoció el sábado que llevó a cabo un ataque aéreo contra un hospital en el estado occidental de Rakhine, una acción que, según equipos de rescate y reportes de medios locales, causó la muerte de más de 30 personas, entre ellas pacientes, trabajadores de la salud y niños.
En un comunicado divulgado por el periódico estatal Global New Light of Myanmar, la oficina de información del Ejército sostuvo que varios grupos armados —incluido el Ejército Arakan, la Fuerza de Defensa del Pueblo y el Ejército de Liberación del Pueblo Bamar (BPLA)— habían utilizado el hospital como base. Estas organizaciones forman parte de las milicias prodemocracia surgidas tras la toma de poder del Ejército en 2021.
Según el comunicado, el ataque fue parte de una “operación antiterrorista” realizada el miércoles contra los edificios del hospital. Las autoridades militares afirmaron que los muertos y heridos eran combatientes opositores y simpatizantes, no civiles.
Un funcionario de rescate en Rakhine declaró a The Associated Press que 34 personas —entre pacientes y personal médico— fallecieron y más de 80 resultaron heridas cuando un avión de combate lanzó dos bombas sobre el hospital general de Mrauk-U, en una zona bajo control del Ejército Arakan. El edificio fue destruido por completo.
Las Naciones Unidas denunciaron que este ataque forma parte de un patrón de ofensivas que afectan a civiles y destruyen infraestructuras esenciales. Por su parte, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud, expresó sentirse “horrorizado” y advirtió que la agresión dejará sin acceso a atención médica a comunidades enteras.
Malasia, actual presidenta de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), también condenó el ataque, calificándolo de violación a los principios de la Carta de la ASEAN e instando a todas las partes a cesar la violencia indiscriminada y proteger a los civiles.
Mrauk-U, situada a unos 530 kilómetros al noroeste de Yangon, fue tomada por el Ejército Arakan en febrero de 2024. Este grupo armado representa al movimiento étnico Rakhine y busca mayor autonomía frente al gobierno central. Desde noviembre de 2023, ha capturado 14 de los 17 municipios del estado.
En un comunicado posterior, el Ejército Arakan afirmó que pedirá rendición de cuentas con apoyo internacional y prometió “acciones fuertes y decisivas” contra las fuerzas militares. Asimismo, denunció nuevos ataques aéreos en cinco ciudades de Rakhine desde el bombardeo al hospital, que dejaron otros ocho civiles muertos y diez heridos.




