La Unión Europea (UE) congeló indefinidamente los activos de Rusia en Europa con el propósito de impedir que Hungría y Eslovaquia, gobiernos cercanos a Moscú, bloqueen el uso de esos fondos para apoyar a Ucrania. La medida, adoptada mediante un procedimiento especial de emergencia económica, se mantendrá vigente hasta que Rusia ponga fin a la guerra y compense a su vecino por los daños causados desde 2022.
El presidente del Consejo de la UE, António Costa, afirmó que los líderes europeos cumplen con su compromiso de mantener inmovilizados los activos rusos “hasta que Rusia ponga fin a su guerra de agresión contra Ucrania y compense por los daños causados”, al tiempo que adelantó que el próximo paso será garantizar la estabilidad financiera de Ucrania para 2026 y 2027.
La decisión servirá de base para una cumbre el 18 de diciembre, en la que los líderes del bloque definirán cómo aprovechar los activos del Banco Central de Rusia, valorados en decenas de miles de millones de euros, para financiar un nuevo préstamo que cubra las necesidades militares y económicas de Kiev por los próximos dos años. En total, la suma bloqueada ronda los $247,000 millones.
El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, sostuvo que la decisión demuestra que “nadie decidirá en lugar de los europeos el uso de estos fondos”. Sin embargo, Hungría y Eslovaquia criticaron el movimiento, temiendo que limite su capacidad de oponerse a futuras renovaciones de sanciones. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, aliado de Vladímir Putin, denunció que la UE “se ha colocado por encima de las reglas”, mientras que su homólogo eslovaco, Robert Fico, advirtió que cubrir gastos militares ucranianos “pondría en riesgo los esfuerzos de paz de Estados Unidos”.
Euroclear, cámara de compensación financiera belga donde se resguardan unos $225,000 millones, será pieza clave en el manejo de estos fondos. Bélgica se opone al plan de “préstamo de reparaciones” y advirtió sobre los riesgos financieros y legales del mismo.
Mientras tanto, el Banco Central de Rusia presentó una demanda contra Euroclear en Moscú, alegando daños por la imposibilidad de administrar sus activos. Además, calificó el plan europeo de usar los fondos rusos como “ilegal” y contrario al derecho internacional. El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, respondió que la medida es “legalmente sólida” y anticipó más litigios por parte del Kremlin.
La acción judicial rusa coincide con crecientes tensiones. Horas antes del anuncio, Alemania había convocado al embajador ruso en Berlín tras denunciar intentos de sabotaje, desinformación y ciberataques atribuidos a Moscú. La UE ha destinado ya cerca de $235,000 millones en apoyo a Ucrania y busca blindar su ayuda frente a futuros obstáculos políticos dentro del bloque.




