LYNGBY, Dinamarca — Más de cuatro décadas después de la boda que cautivó al mundo, una pieza única de la unión entre Lady Diana Spencer y el Príncipe Carlos saldrá a subasta. La casa danesa Bruun Rasmussen ofrecerá este jueves una botella magnum de champán Dom Pérignon Vintage 1961, elaborada especialmente para la boda celebrada el 29 de julio de 1981 en la Catedral de San Pablo, en Londres.
“Es la primera vez que lo veo”, dijo Thomas Rosendahl, jefe del departamento de vinos de la casa de subastas, en entrevista con The Associated Press. “Es muy, muy rara y una botella con esa procedencia real. Nunca había visto nada igual”.
El evento, seguido de una lujosa recepción en el Palacio de Buckingham, marcó el inicio del matrimonio entre el actual Rey Carlos III y la entonces Princesa de Gales. Aunque la pareja se separó en 1992 y se divorció en 1996, la historia y el legado de aquella boda permanecen en el imaginario colectivo, especialmente por la figura de Lady Diana, quien falleció en 1997 junto a Dodi Fayed en un accidente automovilístico en París.
El champán fue una edición limitada creada para la celebración real. La etiqueta de la botella lleva la inscripción: “Enviado especialmente para honrar el matrimonio de Su Alteza Real el Príncipe de Gales y Lady Diana Spencer. 29 de julio de 1981”. Según Rosendahl, solo se produjeron 12 botellas y estaban destinadas a ser abiertas ese mismo día. No se sabe qué ocurrió con las restantes, aunque se especula que pudieron ser regalos para invitados.
Se espera que la pieza alcance un precio de hasta 600,000 coronas danesas (unos 81,000 euros o $93,000 dólares). El vendedor, cuya identidad no fue revelada, es un coleccionista danés que compró el magnum a un comerciante de vinos londinense.
Rosendahl explicó que varios coleccionistas han mostrado interés tanto por el vino como por su origen. “Hay muchos coleccionistas de recuerdos reales, recuerdos especiales de la boda de Lady Diana. Así que podría ser un coleccionista de recuerdos reales o un coleccionista de vino”, comentó.
Henrik Smidt, director de vinos finos de la vinoteca Kjaer and Sommerfeldt de Copenhague, opinó que el valor de la botella podría ser muy alto. “Tenemos la combinación de una de las bodas más famosas de la historia, la de Lady Diana y el Príncipe Carlos, con un Dom Pérignon de una añada muy rara. A todos los entendidos y coleccionistas les encantaría tener uno en su bodega”, afirmó.
La subasta se celebrará en Lyngby, a unos 12 kilómetros al norte de Copenhague. Las primeras estimaciones apuntan a que la botella se mantuvo en condiciones óptimas y que incluso podría seguir siendo apta para el consumo.




