La líder opositora venezolana María Corina Machado apareció en público por primera vez en casi un año la madrugada del jueves en Oslo, Noruega, saludando desde el balcón de un hotel a un grupo de simpatizantes que la esperaban. Su reaparición ocurrió horas después de que su hija, Ana Corina Sosa, aceptara el Premio Nobel de la Paz en su nombre.
Vestida con jeans y una chaqueta acolchada, Machado cantó junto a sus seguidores el himno nacional de Venezuela y les agradeció entre aplausos y gritos de “¡Libertad!” y “¡Presidenta!”. “Los quiero a todos de vuelta en Venezuela”, expresó mientras los presentes levantaban sus teléfonos para tomar fotografías.
Machado había estado escondida desde el 9 de enero, luego de ser detenida brevemente durante una protesta en Caracas. En una grabación difundida por el sitio web del Nobel, explicó que no pudo llegar a tiempo a la ceremonia por razones de seguridad, pero agradeció a quienes “arriesgaron sus vidas” para permitir su traslado. “Este premio pertenece a todo el pueblo venezolano”, aseguró.
Durante la entrega del galardón, el presidente del comité noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, destacó el “extremo peligro” que enfrentó la opositora para intentar viajar y confirmó que se encontraba a salvo. Sosa, al leer el discurso preparado por su madre, afirmó: “Ella quiere vivir en una Venezuela libre y nunca renunciará a ese propósito”.
El reconocimiento a Machado, de 58 años, fue anunciado el 10 de octubre por su lucha a favor de una transición democrática en Venezuela. Entre los líderes latinoamericanos presentes en la ceremonia estuvieron los presidentes Javier Milei, Daniel Noboa, José Raúl Mulino y Santiago Peña.
Machado había ganado las primarias opositoras con la intención de competir contra el presidente Nicolás Maduro en las elecciones de 2024, pero su candidatura fue anulada por el gobierno. En su lugar, el diplomático retirado Edmundo González asumió la postulación, aunque posteriormente solicitó asilo en España.
La hija de Machado pronunció en la ceremonia: “Los venezolanos hemos aprendido que la democracia se conquista luchando por la libertad”. El texto no hizo mención a las tensiones entre Washington y Caracas, donde el presidente estadounidense Donald Trump mantiene una operación militar en el Caribe. Machado ha apoyado abiertamente esa estrategia.
Frydnes subrayó que “la violencia de los regímenes autoritarios no puede prevalecer sobre los pueblos que se rebelan”. Añadió un mensaje directo: “Señor Maduro, acepte el resultado electoral y renuncie”.
El comité recordó que otros cinco laureados del Nobel de la Paz —incluidos Narges Mohammadi y Ales Bialiatski— recibieron el premio mientras estaban encarcelados. Activistas como Gustavo Tovar-Arroyo destacaron que, aunque lamento que Machado no asistiera, “esto es parte de lo que implica luchar contra una dictadura”.




