Puerto Rico cerró con éxito la I Copa Mundial Unificada de Baloncesto 3×3 Special Olympics, un evento que superó todas las expectativas del comité organizador. El torneo, celebrado en el Distrito T-Mobile de San Juan, culminó con una medalla de plata para el equipo masculino de la división 1 y otra para el conjunto femenino en la división 3.
La directora ejecutiva de Special Olympics Puerto Rico (SOPR), Mayra Meléndez, expresó su emoción por el logro: “Cumplimos todas las expectativas, estoy muy emocionada”. Agradeció el apoyo del Gobierno de Puerto Rico y de los auspiciadores, señalando que sin ellos el evento no hubiera sido posible.
El campeonato reunió a 19 equipos masculinos y 17 femeninos de 27 países, integrados por atletas de Olimpiadas Especiales y jugadores unificados sin discapacidad intelectual. La organización y la experiencia recibieron elogios de Special Olympics Internacional, que felicitó a Puerto Rico por la calidad del evento y la hospitalidad con los participantes.
“Lo más importante es que los atletas estuvieran contentos. La fraternidad que se vivió fue hermosa y logramos que se sintieran acogidos y protegidos”, comentó Meléndez. Añadió que el torneo demostró las capacidades de los atletas boricuas cuando se les ofrecen las mismas oportunidades.
República Dominicana se coronó campeona de la división 1 masculina, mientras Angola dominó en la rama femenina. Más allá de los resultados, Meléndez destacó el impacto transformador del evento en la percepción de la discapacidad intelectual.
Visiblemente emocionada, la directora compartió su satisfacción personal al vivir la experiencia junto a su padre, el reconocido dirigente Flor Meléndez, quien fungió como mentor de los entrenadores de los equipos nacionales. “Tener a mi papá tan de cerca durante este torneo ha sido bien especial”, confesó.
De cara al futuro, Meléndez adelantó que en octubre de 2026 se celebrarán los Juegos Nacionales, clasificatorios para el Mundial 2027 en Chile, el primero que se llevará a cabo en América Latina en los 57 años de historia de Olimpiadas Especiales.
“Este año (2026) nos enfocaremos en preparar la delegación para Chile. Si surgiera otra oportunidad como esta, la consideraríamos con entusiasmo, aunque con la responsabilidad que un evento así requiere”, concluyó.




