Un petrolero perteneciente a la llamada “flota fantasma” rusa, atacado por Ucrania a finales de noviembre en el Bósforo, quedó varado frente a la costa de Bulgaria. Las autoridades locales informaron que se desarrolla un operativo para evacuar a los 10 tripulantes.
El barco, identificado como ‘Kairos’, está registrado en China y, según reportes, se utilizaba para el tráfico ilegal de petróleo. Sin embargo, las tareas de rescate se complican debido al mal tiempo y al fuerte oleaje, explicó Anton Zlatanov, director de la Dirección General de Policía Fronteriza, en declaraciones a la agencia EFE.
Zlatanov detalló que el buque fue detectado el viernes al mediodía por la policía fronteriza búlgara. “Durante las primeras horas, la tripulación no contactó a las autoridades. Más tarde, confirmaron que había 10 personas a bordo y solicitaron ser evacuadas”, indicó.
Turquía informó el 28 de noviembre que el ‘Kairos’ navegaba hacia el puerto ruso de Novorossiysk, en el mar Negro, cuando sufrió un “ataque externo” que provocó un incendio a unas 28 millas náuticas de su costa. El buque fue incluido en la lista de embarcaciones sancionadas por Occidente tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El petrolero encalló aproximadamente a una milla náutica al este de la localidad de Ahtopol, en el sureste de Bulgaria, cerca de la frontera con Turquía. Actualmente permanece bajo vigilancia por el fuerte oleaje, que alcanza los cuatro metros de altura. Una embarcación de la Policía Fronteriza y un equipo especializado están listos para intervenir, junto a dos remolcadores y un helicóptero preparados para apoyar el operativo de rescate, confirmó Zlatanov.




