El inicio de clases sin agua en Puerto Rico está generando inquietud entre las autoridades educativas y los padres de familia. Este jueves, los estudiantes regresan a las aulas, pero el Secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, aseguró que están preparados para enfrentar la situación. "Los maestros estarán en las escuelas en un 99%. Lo que quedaría (vacante) sería si se dan renuncias de última hora", indicó Ramos Parés durante una conferencia de prensa.

El Departamento de Educación cuenta con 862 centros educativos, incluidos 854 escuelas primarias y secundarias. Sin embargo, desde el 17 de julio, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) ha estado operando bajo un plan de racionamiento debido a los bajos niveles de agua. Este panorama plantea un reto considerable para el inicio del año escolar, especialmente en municipios como San Juan, Trujillo Alto y Canóvanas, que se verán afectados por la escasez de agua.

Preparativos para el racionamiento de agua

El Secretario de Educación ha afirmado que las escuelas están "bastante abastecidas" y que se ha entregado una canasta de materiales para disminuir la necesidad de recursos básicos. No obstante, la situación sigue siendo crítica, pues el 38.8% de las escuelas visitadas cuenta con generadores eléctricos y el 70% tiene abanicos, lo que sugiere que muchas instalaciones no están completamente equipadas para enfrentar la sequía.

Además, un 53% de las escuelas tiene cisternas operativas, pero un 23% no cuenta con cisternas y un 24% tiene cisternas que no funcionan. Esto pone de manifiesto la urgencia de implementar ajustes operacionales para asegurar que los estudiantes y el personal cuenten con acceso a agua potable y servicios básicos mientras se manejan los efectos del racionamiento.

Reacciones y medidas del gobierno

La situación ha llevado a la Asociación de Maestros a expresar su preocupación, ya que se han eliminado unas 1,800 plazas de conserjes escolares y guardias, lo que podría agravar el problema de atención y mantenimiento en las escuelas. Mariceli Gonzalez, portavoz del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras, mencionó que "el personal no docente lleva más de 13 años sin un aumento salarial", lo que afecta la moral y el compromiso del personal.

Por su parte, el presidente ejecutivo de la AAA, Luis R. González Delgado, advirtió que el estado de emergencia declarado por la gobernadora Jenniffer González Colón permite activar mecanismos para responder a una sequía más severa, incluida la posibilidad de implantar un plan de racionamiento más estricto. La gobernadora anticipa que se anunciarán nuevas medidas para enfrentar esta crisis durante la semana, dejando a la comunidad educativa a la espera de soluciones efectivas para un inicio de clases que se perfila complicado.

El inicio de clases sin agua plantea grandes desafíos para el Departamento de Educación y los estudiantes en Puerto Rico, quienes tendrán que adaptarse a un entorno escolar donde la escasez de recursos básicos podría afectar su aprendizaje y bienestar.
Fuentes: teleonce.com, Primera Hora, El Vocero
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