El Departamento de Justicia no logró obtener una nueva acusación contra la fiscal general de Nueva York, Letitia James, luego de que un juez desestimara un caso previo por presunto fraude hipotecario promovido por el presidente Donald Trump, según una fuente anónima citada.
Los fiscales regresaron a un gran jurado en Virginia tras el fallo que detuvo los procesamientos de James y del exdirector del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), James Comey. Alegaron que el fiscal federal designado para los casos había sido nombrado de forma ilegal. El Departamento de Justicia aún podría intentar nuevamente presentar los cargos.
James fue inicialmente acusada en octubre por una fiscalía federal creada durante la administración Trump tras la renuncia, bajo presión, del fiscal interino Erik Siebert. La fiscal general negó haber cometido irregularidades y acusó al gobierno de utilizar el sistema judicial como venganza política.
Las acusaciones estaban vinculadas con la compra de una vivienda en Norfolk, donde James tiene familiares. Los fiscales alegaron que ella firmó un documento que la obligaba a usar la vivienda como segunda residencia, pero la alquiló a una familia, obteniendo condiciones hipotecarias más favorables.
Los abogados de James argumentaron que el caso era un intento de castigo contra una figura que investigó y demandó a Trump, recordando que ella consiguió un fallo adverso para el presidente republicano en un caso por manipulación de valores inmobiliarios. Aunque esa multa fue anulada por un tribunal superior, ambas partes apelan.
El juez desestimó recientemente el caso tras cuestionar el nombramiento de Lindsey Halligan, exasesora de la Casa Blanca sin experiencia como fiscal, para dirigir la oficina que presentó los cargos. Halligan había sido nombrada luego de que Trump manifestara públicamente su deseo de remover a Siebert y urgiera a la fiscal general Pam Bondi a actuar contra sus opositores políticos.
El Departamento de Justicia defendió el nombramiento de Halligan, señalando que Bondi le asignó además el título de “Fiscal Especial”, pero la jueza Cameron McGowan Currie concluyó que dicha designación retroactiva no salvaba los casos. La magistrada desestimó las acusaciones sin perjuicio, lo que deja abierta la posibilidad de que el Departamento de Justicia intente imputar nuevamente a James.




