El desarrollo de la hoja de ruta que permitirá que Puerto Rico, por primera vez, cumpla con los estándares federales de calidad de aire implantados por el gobierno de Estados Unidos en 2010, está detenido mientras el Negociado de Energía (NEPR) inicia la revisión del Plan Integrado de Recursos (PIR). Así lo confirmó Carmen Guerrero, directora de la División del Caribe de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés).
Guerrero explicó que el cumplimiento ambiental del país depende de la programación del retiro y sustitución de las plantas eléctricas más contaminantes, lo que debe estar definido en el PIR. Hasta que ese plan no se actualice, la EPA no podrá delinear medidas concretas para mejorar la calidad del aire en las zonas actualmente fuera de cumplimiento.
El PIR establece las metas de generación eléctrica y las inversiones necesarias para la transición hacia fuentes de energía más limpias. Según la EPA, este proceso es clave para reducir las emisiones y alcanzar los estándares federales vigentes desde hace más de una década.




