Cuando un inmigrante es deportado por las autoridades federales a su país de origen, una de sus mayores preocupaciones es desconocer si podrá recuperar las propiedades, vehículos o ahorros que deja atrás. Esta situación, según el cónsul general de la República Dominicana en Puerto Rico, Rosendo Arsenio Borges Rodríguez, explica en parte por qué muchas personas intentan reingresar al territorio tras ser removidas.
Borges Rodríguez, quien asumió sus funciones en septiembre, aseguró que una de sus prioridades será atender este problema desde el Consulado dominicano. Indicó que buscará establecer un mecanismo que permita a los inmigrantes deportados recuperar sus ahorros y otros bienes de forma segura y efectiva.
El funcionario reconoció que la falta de un proceso claro para reclamar los recursos económicos o pertenencias dejadas en Puerto Rico genera angustia y desprotección entre los dominicanos repatriados. Por ello, considera esencial coordinar con las autoridades locales y federales para diseñar un sistema que ofrezca acceso a cuentas bancarias y salvaguarde los intereses de las personas afectadas.
“La incertidumbre sobre los bienes que dejan atrás lleva a muchos a intentar regresar de manera irregular. Es necesario buscar soluciones humanas y prácticas”, sostuvo Borges Rodríguez, al recalcar su compromiso con la comunidad dominicana residente en la isla y con aquellos que enfrentan procesos de deportación.




