Hong Kong — El número de muertos por el incendio en un rascacielos de Hong Kong ascendió a 159, mientras las autoridades detuvieron a seis personas sospechosas de haber desactivado alarmas contra incendios durante labores de mantenimiento en el complejo de viviendas.
Según la policía, la víctima más joven tenía un año y la mayor, 97. La búsqueda de cuerpos concluyó en siete de las ocho torres residenciales afectadas por el siniestro, que se desató el pasado miércoles y fue controlado el viernes. Aún se reportan unas 30 personas desaparecidas.
“Aún no hemos terminado nuestro trabajo”, declaró el comisario de policía Joe Chow, quien explicó que los agentes seguirán inspeccionando los restos de andamios de bambú colapsados en busca de posibles cuerpos o restos humanos.
El incendio, ocurrido en el Tribunal de Wang Fuk, en el distrito suburbano de Tai Po, afectó un complejo que estaba en proceso de renovación, cubierto con andamios de bambú y redes verdes. Cerca de 700 residentes fueron evacuados a refugios temporales.
La policía y la comisión anticorrupción detuvieron a 15 personas como parte de una investigación sobre posibles actos de corrupción y negligencia vinculados a las obras de remodelación. Las autoridades indicaron que las redes de los andamios y las planchas de espuma en las ventanas favorecieron la rápida propagación del fuego.
Adicionalmente, seis personas que presuntamente desactivaron alarmas durante la renovación fueron arrestadas bajo sospecha de haber hecho declaraciones falsas a los bomberos. Residentes señalaron que algunas alarmas no sonaron al iniciarse el incendio, aunque se desconoce el alcance de ese fallo.
La causa exacta del incendio continúa bajo investigación.
Esta historia fue traducida del inglés al español mediante una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




