La sequía en Puerto Rico continúa siendo un problema grave, a pesar de las lluvias provocadas por una vaguada que azotó la isla recientemente. Según el último informe del Monitor de Sequía de Estados Unidos, publicado el jueves 16 de julio, un alarmante 82.32% del territorio puertorriqueño se encuentra bajo condiciones secas, con un 45.02% en sequía moderada y un 14.28% enfrentando sequía severa, categoría que puede tener consecuencias devastadoras para los recursos hídricos del archipiélago.

Mariangelis Marrero, del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), destacó que “en la situación en la que estamos, no es tan significativo, pero es algo por lo menos”, refiriéndose a las lluvias recientes que no han sido suficientes para aliviar la situación. Las acumulaciones de agua no han sido lo suficientemente significativas como para reducir los niveles de sequía o cambiar de categoría, lo que indica que el problema sigue vigente.


Impacto en los embalses de la isla

La situación de sequía ha llevado a un impacto visible en los embalses, donde la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) reportó que 12 embalses han visto disminuciones en sus niveles de agua en las últimas 24 horas. Por ejemplo, el embalse Carraízo en Trujillo Alto bajó 0.07 metros, mientras que La Plata en Comerío y Toa Vaca en Villalba disminuyeron 0.03 y 0.02 metros, respectivamente. La escasez de agua en estos reservorios plantea un desafío crítico para el suministro de agua en la isla, lo que podría llevar a medidas de racionamiento en el futuro.

Proyecciones y consecuencias


A medida que la sequía severa se expande, es probable que se tomen más medidas para gestionar el uso del agua. El Monitor de Sequía indica que la categoría de sequía severa ha aumentado casi un 4% en comparación con la semana anterior, lo que resalta la urgencia de abordar esta crisis. De acuerdo con Telemundo PR, el 59.3% de Puerto Rico enfrenta alguna forma de sequía, lo que podría afectar no solo el acceso al agua, sino también la agricultura y la vida cotidiana de los residentes.

Con el clima cada vez más impredecible, los puertorriqueños deben mantenerse informados sobre la situación y prepararse para posibles restricciones en el uso del agua. La comunidad está en alerta ante el impacto que la sequía podría tener en sus vidas, y las autoridades están trabajando para mitigar los efectos adversos de esta crisis hídrica.
Fuentes: Metro Puerto Rico, infobae.com, AP News
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