La Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) y la Alianza de Autismo de Puerto Rico (AAPR) firmaron este martes un acuerdo para promover una atención sensible, inclusiva y efectiva hacia las mujeres neurodivergentes que enfrenten situaciones de violencia de género.
El acuerdo, suscrito por la procuradora Astrid Piñeiro Vázquez y la directora de la AAPR, Joyce Dávila, contempla el desarrollo conjunto de adiestramientos, materiales educativos y campañas públicas para visibilizar las necesidades particulares de las mujeres con autismo y garantizar su acceso digno a la justicia y a los servicios disponibles.
“Este acuerdo responde a una deuda profunda con mujeres que, por demasiado tiempo, han sido invisibilizadas o mal comprendidas en los espacios donde debieron sentirse seguras: salud, educación, justicia y nuestras comunidades. Mujeres con autismo que no han recibido diagnósticos a tiempo, que han sido juzgadas sin entender su realidad, y que no han tenido a dónde acudir”, expresó Piñeiro Vázquez.
La procuradora destacó que, en Estados Unidos, el 72% de las mujeres con autismo han sido víctimas de agresión física o sexual. Estudios en México y Reino Unido indican que ellas enfrentan hasta tres veces más riesgo de sufrir violencia doméstica en comparación con mujeres neurotípicas. “Más allá de las cifras, hay historias de dolor, de vergüenza y de aislamiento. Muchas mujeres con autismo han sentido que el abuso fue su culpa o que no serían creídas. Eso tiene que cambiar”, afirmó.
Como parte de esta alianza, la OPM y la AAPR ofrecerán el 8 de diciembre un taller en el Departamento de Justicia orientado a sensibilizar al personal sobre la atención a mujeres con autismo víctimas de violencia doméstica, así como promover acomodos institucionales y legales informados por la neurodiversidad. Se espera la participación de personal de ley y orden, incluyendo representantes de Justicia y la Policía de Puerto Rico, con más de un centenar de personas ya inscritas.
“El autismo es una condición invisible y las mujeres somos expertas en enmascarar, en tratar de conformarnos a lo que los demás esperan. Muchas mujeres tienen autismo y no lo saben, o fueron diagnosticadas tardíamente. Es importante que se entienda cómo ayudarlas cuando atraviesan procesos de violencia doméstica”, explicó Dávila.
Datos internacionales estiman que el 80% de las mujeres con autismo sigue sin diagnóstico al llegar a los 18 años. En Puerto Rico, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que el diagnóstico de autismo es 3.2 veces más frecuente en niños que en niñas de 8 años, y la brecha aumenta a 3.4 veces en la niñez de 4 años.
El anuncio surge en el marco de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, campaña internacional que culmina el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.




