Washington — El presidente Donald Trump declaró durante una extensa reunión de su Gabinete que no desea inmigrantes somalíes en Estados Unidos. Según explicó, los ciudadanos de Somalia dependen en exceso de la red de seguridad social estadounidense y, a su juicio, aportan poco al país.
Sus expresiones se dieron pocos días después de que su administración anunciara la suspensión de todas las decisiones de asilo, tras el tiroteo en el que resultaron heridos dos miembros de la Guardia Nacional en Washington. Aunque el sospechoso del incidente es originario de Afganistán, Trump aprovechó el momento para extender sus cuestionamientos a los inmigrantes de otras naciones, entre ellas Somalia.
Las declaraciones generaron amplias reacciones dentro y fuera del ámbito político, en un contexto de creciente debate sobre la política migratoria del gobierno y la seguridad nacional. La posición de Trump sobre los inmigrantes somalíes se suma a declaraciones previas en las que ha criticado a comunidades procedentes de países africanos y de otras regiones en conflicto.




