Donald Trump está en una carrera contra el tiempo para reinstaurar los aranceles que su administración impuso anteriormente, a pesar de la reciente anulación de estas medidas por parte del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Según informes, el mandatario busca prorrogar estos aranceles, pero el Congreso de Estados Unidos, donde la cooperación bipartidista es escasa, podría no estar dispuesto a respaldar tales esfuerzos.

Los aranceles que Trump aplicó en su momento, que fueron del 10% a nivel mundial, fueron justificados bajo el artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974. Sin embargo, esta disposición solo permite que los aranceles se mantengan por un periodo de 150 días, lo que significa que expiran el 24 de julio. A partir de esta fecha, el ex presidente enfrenta el desafío de encontrar una manera de extender o reinstaurar estas medidas arancelarias.


Una opción viable podría ser la sección 301 de la misma ley, que otorga al presidente la autoridad para implementar aranceles a largo plazo. Esta sección permite acusar a otros países de prácticas comerciales injustas, lo cual es un terreno conocido para Trump, quien ha sido descrito como "el hombre de los aranceles". Tal estrategia podría ayudar a elevar nuevamente el muro arancelario, según analistas.

Expertos como Ryan Majerus han señalado que “un cambio hacia los aranceles 301 basados en normas significaría que hay menos incertidumbre, pero no que no haya ninguna”. Esto sugiere que, aunque el enfoque podría ser más sólido, aún existirían riesgos asociados a la implementación de nuevas tarifas.

Mientras tanto, el impacto de los aranceles anteriores ha sido significativo. Se estima que la administración de Trump ha tenido que devolver más de $81,000 millones a empresas afectadas por los aranceles, tras un fallo del Tribunal Supremo que ha repercutido en las finanzas de Estados Unidos. Esta situación ha llevado a que empresas como Nike y Walmart, entre otras 300, se vieran involucradas en uno de los mayores programas de reembolsos en la historia del país, según reportó Proceso.


El desafío que enfrenta Trump no es solo legislativo, sino también estratégico. La administración Biden se ha mostrado reacia a reintegrar estos aranceles, lo que complica aún más la situación. Scott Bessent, analista económico, afirma que “en realidad, están actuando tan rápido como les permite la ley” para hacer frente a la situación económica actual.

En conclusión, el intento de Trump por reinstaurar los aranceles tras la anulación del Tribunal Supremo representa un desafío monumental. Los próximos pasos dependerán de su capacidad para convencer al Congreso y de cómo reaccionen los mercados ante cualquier cambio propuesto en la política comercial.
Fuentes: elimparcial.com, proceso.com.mx, eleconomista.es
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