La familia de Roberto Viqueira Ríos ha decidido asumir las riendas de Protectores de Cuencas, una organización dedicada a la restauración y conservación de los recursos hídricos en Puerto Rico. Esta decisión fue motivada por el deseo de honrar su legado, un año después de su violenta muerte. Moshayra Vicente Cruz, compañera de trabajo de Viqueira, expresó que "es la mejor manera de hacerle justicia" al compromiso que él mostró durante su vida con la protección del medio ambiente y los ecosistemas acuáticos de la isla.
Un legado que perdura
Roberto Viqueira, un biólogo marino apasionado, dejó una huella significativa en la conservación de los recursos naturales de Puerto Rico. Su muerte, ocurrida en circunstancias trágicas, dejó a su familia y colegas con un profundo sentido de pérdida, pero también con la determinación de continuar su trabajo. Los hermanos de Viqueira, Miguel y Jorge, han manifestado su intención de seguir adelante con los proyectos de restauración que él comenzó, asegurando que su legado sigue germinando en iniciativas como la restauración de las Salinas de Cabo Rojo. Este proyecto, de acuerdo con reportes de El Vocero, busca reducir los efectos de la erosión costera y el aumento del nivel del mar.
La familia ha resaltado la importancia de mantener vivo el espíritu de colaboración y dedicación hacia el medio ambiente, valores que Viqueira siempre promovió. La iniciativa de Protectores de Cuencas no solo busca restaurar ecosistemas, sino también educar a las comunidades sobre la importancia de cuidar los recursos hídricos, un tema crítico en un momento donde el cambio climático está afectando gravemente a Puerto Rico.
La importancia de la restauración ecológica
El compromiso de la familia Viqueira se alinea con la segunda fase del proyecto de restauración de las Salinas de Cabo Rojo, como reporta esnoticiapr.com. Esta fase está diseñada para mitigar los efectos del cambio climático, la erosión y las inundaciones, lo que subraya la relevancia de la labor que Protectores de Cuencas realiza en la isla. La conexión entre el legado de Viqueira y estos esfuerzos es palpable, y servirá como un recordatorio constante de que la conservación del agua y los ecosistemas es un deber colectivo.
La familia ha hecho un llamado a otros miembros de la comunidad para que se unan a estos esfuerzos, enfatizando que cada acción cuenta en la lucha por proteger los recursos naturales que son vitales para el bienestar de todos los puertorriqueños. La visión es clara: a través de la educación, la restauración y la participación comunitaria, se puede lograr un cambio positivo que honre la memoria de Roberto Viqueira y beneficie a futuras generaciones.
Fuentes: El Vocero, esnoticiapr.com, NotiCel
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