En un caso que ha captado la atención nacional, Jiaying Chen, una mujer de 33 años, ha sido acusada de un fraude matrimonial en Las Vegas, donde se casó con más de una docena de hombres para obtener beneficios económicos. Según las autoridades, Chen podría haber ganado hasta $20,000 por cada matrimonio, lo que la llevó a obtener alrededor de $138,000 de al menos tres de sus esposos, según reporta el Las Vegas Review-Journal.
Chen se declaró culpable de cargos de fraude, y el acuerdo presentado ante la Fiscalía indica que su esquema implicó engañar a sus parejas con el fin de obtener dinero. Durante el periodo de su actividad delictiva, desde marzo de 2019 hasta 2025, Chen presentó 15 solicitudes de licencia de matrimonio, de las cuales se emitieron siete, confirmando así la magnitud de su fraude legalmente documentado.
Consecuencias del fraude matrimonial
La Policía de Las Vegas ha estado investigando este caso y ha confirmado que Chen fue arrestada en junio de 2026. Cuando sea sentenciada el próximo 20 de agosto, podría enfrentar una pena máxima de 24 años de prisión. Este caso ha resaltado la vulnerabilidad de los sistemas de registro de matrimonios y la necesidad de una mayor supervisión para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro.
El escándalo ha generado una discusión pública sobre la legalidad de los matrimonios en Las Vegas, un destino conocido por su cultura de bodas rápidas y a menudo informales. La Fiscalía ha señalado que este tipo de fraude no solo afecta a las víctimas individuales, sino que socava la integridad del sistema matrimonial en general, como mencionó un portavoz en una reciente conferencia de prensa.
El impacto en las víctimas
Las víctimas de Chen se encuentran ahora en una situación complicada, no solo por la pérdida de dinero, sino también por el impacto emocional que puede conllevar ser engañados en una relación que se suponía era de amor y compromiso. Las autoridades están trabajando para identificar a todos los hombres afectados y brindarles la asistencia necesaria. Este tipo de delitos puede dejar cicatrices profundas, tanto psicológicas como financieras, en quienes son víctimas de estos esquemas de fraude.
Este caso también pone de relieve la necesidad de que los futuros cónyuges tomen precauciones adicionales antes de entrar en un matrimonio, especialmente en un lugar como Las Vegas, donde el amor puede ser tan efímero como un juego de azar. El caso de Jiaying Chen no solo es un recordatorio de los peligros del fraude, sino también de la importancia de la confianza en las relaciones personales.
Fuentes: reviewjournal.com, elnuevoherald.com, infobae.com
Mantente al día con más noticias en Radar Boricua.




