Al menos cuatro personas murieron tras consumir alcohol adulterado en Irán, un país donde la venta de bebidas alcohólicas está prohibida. Así lo informó la prensa estatal durante la madrugada del domingo.
Según la agencia noticiosa Irna, el consumo de bebidas alcohólicas artesanales provocó la muerte de cuatro personas y la intoxicación de otras cinco en la ciudad de Iranshahr, en el sudeste del país, en las últimas 24 horas. Dos de los afectados permanecen en estado crítico en una unidad de cuidados intensivos, señaló una fuente médica local citada por el medio oficial.
En la República Islámica de Irán, tanto la venta como el consumo de alcohol están prohibidos. Sin embargo, los medios locales reportan con frecuencia casos de intoxicaciones mortales por el consumo de bebidas de contrabando, las cuales circulan de manera clandestina en distintas regiones del país.
La policía de Iranshahr informó que identificó y arrestó a tres distribuidores vinculados con la venta de las bebidas adulteradas. Las minorías religiosas no musulmanas, como los cristianos, judíos y zoroastrianos, están exentas de la prohibición, aunque no pueden beber en público.
Los incidentes de intoxicación por alcohol clandestino siguen siendo un problema recurrente en Irán, donde las autoridades enfrentan dificultades para controlar la producción y distribución ilegal de estas bebidas.




