El juicio Gabriela Nicole, que investiga el asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, ha alcanzado su día 18 y con ello ha surgido un ambiente de alta tensión en la sala del Tribunal de Aibonito. El juez Luis S. Barreto Altieri tuvo que intervenir para calmar los ánimos, advirtiendo tanto a la fiscalía como a la defensa que el proceso debía continuar con la elegancia que había caracterizado las audiencias hasta el momento. Esto se dio en el contexto de un caso que ha capturado la atención del público debido a la gravedad de los hechos y las emociones que despierta entre los involucrados, como se reportó por El Vocero.

Los testimonios presentados han sido impactantes. Durante la audiencia, la testigo Miriathny Dyalian Avilés Rodríguez relató cómo vivió la fatídica noche del 10 de agosto de 2025, cuando se produjo el ataque a Gabriela. Ella mencionó que pudo observar a su agresor, describiendo cómo “veo a Antho que está dándole como un puño encerrado a Gabriela hacia el lado izquierdo de la cadera”. Este tipo de declaraciones ha llevado a momentos de gran tensión en la sala, donde incluso se han producido disputas entre los abogados.


La fiscal Silda Rubio Barreto, quien ha estado al frente del caso, ha enfrentado críticas y cuestionamientos sobre la gestión del proceso. En un momento tenso, la testigo declaró que el fiscal Ernesto Quesada Ojeda le había “amenazado” durante su declaración, lo cual ha levantado serias preocupaciones sobre la conducta de los fiscales en el manejo del caso. “Me sentí con miedo”, expresó Avilés Rodríguez, añadiendo que durante su declaración, la fiscal le pidió que minimizara la gravedad de lo ocurrido, comparando el objeto del ataque a un “bolígrafo”.

El caso ha tenido un impacto significativo en la comunidad, con el Gran Cierre de Verano Municipal de Aibonito como telón de fondo del trágico suceso. La familia de Gabriela y amigos han estado presentes en cada fase del juicio, mostrando su apoyo y solidaridad. La madre de Gabriela, Elvia Cabrera Rivera, ha manifestado su dolor por la pérdida de su hija y ha estado atenta al desarrollo del juicio, aunque también ha enfrentado la angustia de no haber podido estar presente en varias instancias críticas.

En el contexto de este proceso judicial se han presentado ya 51 testigos, de los cuales 16 han declarado de forma presencial y 35 mediante estipulación. Esto ha evidenciado la complejidad del caso y la cantidad de detalles que están saliendo a la luz. El juicio ha sido, sin duda, un proceso desgastante para todas las partes involucradas, con cada día que pasa incrementando la presión sobre los fiscales y la defensa.


Ante la complejidad del caso, el Tribunal Supremo también se ha visto involucrado, permitiendo que Anthonieska Avilés Cabrera, acusada de complicidad en el asesinato, continúe procesándose en el juicio. Esta decisión ha añadido una capa más de controversia al caso, ya que el tribunal ha desestimado las mociones de la defensa para reconsiderar su procesabilidad, lo que ha generado aún más tensión en un ambiente ya cargado de emociones y expectativas.

A medida que el juicio avanza, se espera que surjan más detalles y testimonios que puedan cambiar el rumbo del caso. La comunidad y los allegados a Gabriela continúan esperando justicia, mientras el proceso judicial se desenvuelve en medio de un mar de emociones y tensiones.
Fuentes: El Vocero, teleonce.com, Telemundo PR
Mantente al día con más noticias en Radar Boricua.




