Nueva York — Cat Murphy soñaba con ser periodista desde los 11 años, aunque muchos de sus amigos nunca entendieron por qué. A sus 21 años, estudiante de posgrado en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Maryland, relata que algunos le dicen en tono burlón: “Vas a gritar al vacío”. Esa percepción negativa hacia el oficio no le sorprende tras conocer los resultados de un estudio del News Literacy Project, que muestra una fuerte aversión de los adolescentes hacia los medios.
Según la encuesta, realizada entre jóvenes estadounidenses de 13 a 18 años, un 84% describió a los medios de comunicación con términos negativos como “tendenciosos”, “falsos” o “aburridos”. Más de la mitad considera que los periodistas actúan de forma poco ética, inventando citas o favoreciendo a anunciantes, mientras que menos de un tercio cree que los reporteros corrigen sus errores o contrastan fuentes.
Para Peter Adams, vicepresidente senior del News Literacy Project, parte de esta desconfianza es merecida, pero también producto de percepciones erróneas. A su entender, el escepticismo de los adolescentes refleja las actitudes a las que están expuestos, especialmente en un entorno donde frases como “noticias falsas” se han normalizado.
Lily Ogburn, estudiante de la Universidad Northwestern, observa que muchos de sus compañeros se informan solo a través de redes sociales. Como exeditora del diario estudiantil Daily Northwestern —cuyo trabajo sobre novatadas y racismo en 2023 provocó la destitución de un entrenador— asegura que incluso entonces, algunos no comprendían el rol fiscalizador del periodismo. “Hay mucha desconfianza, pero eso me impulsa a seguir en esta profesión”, afirma.
El estudio también señala que los jóvenes carecen de referentes culturales positivos sobre el periodismo. Dos tercios no pudieron mencionar películas o series relacionadas con el tema. Las pocas respuestas incluyeron “Spiderman” y “Anchorman: La leyenda de Ron Burgundy”, ninguna de ellas con una imagen realista de la profesión.
Howard Schneider, fundador de la Escuela de Periodismo de la Universidad Estatal de Nueva York y actual director del Centro de Alfabetización Informativa de SUNY Stony Brook, advierte que la visión negativa hacia las noticias refleja, en buena parte, el escepticismo de los padres. “Cuanto más expuestos estén los adolescentes a periodismo legítimo, más positivas serán sus actitudes”, dice.
En una escuela secundaria de Utah, la estudiante Brianne Boyack, de 16 años, aprendió en un curso de alfabetización informativa a verificar las fuentes y distinguir medios confiables. Su compañero, Rhett MacFarlane, aplicó lo aprendido cuando un rumor sobre un robo en el Louvre llegó a sus redes: “Pensaba que los periodistas decían lo que querían, pero ahora sé que deben comprobar los hechos”.
Sin embargo, estos programas son escasos. Para Schneider, la alfabetización informativa debería ser prioritaria: “Hay una gran inercia, y este es un tema urgente”. Cat Murphy coincide y señala que el periodismo necesita adaptarse: “Los medios deben ir hacia donde está la audiencia. Solo así recuperaremos la confianza”.




