La crisis sanitaria en Venezuela ha entrado en una fase crítica tras los devastadores terremotos que sacudieron el país el 24 de junio. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha señalado que la situación es alarmante, especialmente debido a las enfermedades respiratorias que están surgiendo como consecuencia del hacinamiento en los albergues donde se encuentran miles de personas desplazadas. Según el director de la OPS, Jarbas Barbosa, "los mayores peligros tras una catástrofe de este calibre están relacionados con el hacinamiento, el acceso limitado a agua potable y la interrupción de esquemas de vacunación".


Los terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, dejando un saldo trágico de 3,899 muertos y 16,740 heridos. La mayoría de las víctimas se registraron en el estado La Guaira, ubicado a solo 12 millas al norte de Caracas. El gobierno venezolano también ha informado que cerca de 18,000 personas han perdido sus hogares y aún permanecen en condiciones precarias en albergues.


El Ministerio de Salud de Venezuela, a través de su representante Armando Denegri, ha comunicado que aproximadamente el 50% del personal de salud en La Guaira ha sido afectado por la emergencia, lo que complica aún más la atención médica en la región. A raíz de esta situación, la OPS estima que se requieren $24 millones para poder atender adecuadamente las necesidades de salud de la población afectada. Barbosa enfatizó que "esos recursos nos permitirán mantener los servicios de salud, apoyar la rehabilitación y restaurar la funcionalidad de las instalaciones".


La OPS ha movilizado ya $9 millones de los fondos necesarios, pero la situación sigue siendo crítica. Además, se han enviado dos equipos médicos internacionales que operan en el país con seis toneladas de insumos médicos para ayudar en la atención de los heridos y la prevención de enfermedades.


En este contexto, la OPS advirtió que la emergencia sanitaria está lejos de haber terminado y que es crucial el apoyo continuo para poder enfrentar la crisis. La OPS también ha manifestado su preocupación por el hecho de que muchas personas se encuentran en condiciones de salud mental comprometida, tanto entre los afectados como entre el personal sanitario que trabaja incansablemente bajo estas difíciles circunstancias. La comunidad internacional tiene un papel clave que desempeñar en la ayuda a Venezuela para superar esta situación crítica que se ha intensificado tras los terremotos.
Fuentes: dw.com, infobae.com, noticiassin.com
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