Los ataques contra Irán por parte de Estados Unidos han escalado la tensión en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el tráfico marítimo global. Este movimiento se produce en respuesta a las agresiones iraníes contra buques mercantes, lo que ha desencadenado un fuerte rechazo por parte del Mando Central de EE. UU. y ha puesto en peligro los acuerdos alcanzados el mes pasado entre las potencias involucradas.
Los dolientes alzan sus puños y portan banderas religiosas y un cartel con la imagen del presidente Donald Trump que dice "Se busca muerto, 24,000,000,000 dólares" durante la procesión fúnebre del difunto líder supremo iraní.Las autoridades han cerrado calles y el espacio aéreo y han suspendido actividades cotidianas por el periodo de luto, que comenzó el sábado y terminará el jueves, cuando Jamenei, de 86 años, sea enterrado en el santuario del imán Reza en Mashhad, su ciudad natal.Los féretros serán llevados por las calles de Teherán rumbo al Aeropuerto Internacional Mehrabad en un trayecto de 12 horas, dijo el general de la Guardia Revolucionaria Hasan Hasanzsdeh, quien supervisa la procesión.A medida que ha avanzado el funeral, han aumentado las amenazas de vengar la muerte de Jamenei. Los dolientes y los carteles que portan han pedido la muerte tanto del presidente estadounidense Donald Trump como del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.El féretro de Jamenei, cubierto con una bandera, y los de sus familiares muertos el 28 de febrero por un bombardeo lanzado por Israel y Estados Unidos que dio inicio a su más reciente guerra, estaban a bordo de un camión.Irán inició el lunes una procesión por su capital, Teherán, para el funeral del difunto líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Entre las acciones más recientes, se reporta que un buque cisterna fue atacado en el Golfo de Omán, cerca del estrecho de Ormuz, lo que fue catalogado como un
Un doliente sostiene un cartel con la imagen del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre la cual aparece una mira telescópica y las palabras "Habrá sangre", durante las ceremonias fúnebres.Algunos arrojaron pañuelos y otros objetos para que los asistentes los rozaran contra el féretro, una práctica común en Irán que se considera una bendición.