El cierre del Colegio Evangélico del Nazareno en Arecibo marca el fin de más de 20 años de servicio a la comunidad educativa. Esta institución, que fue fundada en el año 2000 como un preescolar, se expandió en 2006 hasta el duodécimo grado, ofreciendo educación a generaciones de estudiantes. Este cierre forma parte de una tendencia alarmante en la isla, donde muchas escuelas privadas están cerrando sus puertas debido a diversos factores, incluyendo la baja matrícula y problemas financieros.

Este año, el Colegio Evangélico del Nazareno anunció que cerrará sus puertas al finalizar el año escolar 2023-2024. El anuncio se produce en un contexto donde, según datos del Departamento de Estado, entre 2019 y 2025, un total de 67 escuelas privadas han clausurado. En 2020, se reportó la cifra más alta de cierres, con 17 escuelas dejando de operar, y en julio de 2024, se estima que otros siete colegios seguirán su ejemplo.


La situación ha generado preocupación entre las familias afectadas. Damaris Nolasco, representante de Lares Academy, expresó su apoyo a las familias del Colegio El Nazareno, asegurando que “sabemos que los cambios pueden traer incertidumbre. En Lares Academy, abrimos nuestras puertas para recibir a sus hijos con amor, seguridad y excelencia académica”. Esta respuesta resalta la competencia entre instituciones educativas que buscan atraer a estudiantes de colegios que cierran.

Los cierres de colegios, como el del Colegio Evangélico del Nazareno, no son solo un problema local, sino que reflejan una crisis más amplia en la educación privada de Puerto Rico. A medida que más estudiantes se trasladan a escuelas públicas o a nuevas instituciones, el futuro del sistema educativo privado se encuentra en una encrucijada. La Oficina de Registro y Licenciamiento del Departamento de Estado ha emitido notificaciones de cierre a varias escuelas, mientras que la posibilidad de abrir nuevas instituciones se ha visto limitada en medio de esta crisis.


En el entorno actual, la comunidad educativa se enfrenta a desafíos significativos. La situación del Colegio Evangélico del Nazareno es un recordatorio de la incertidumbre que enfrentan muchas instituciones en la isla. Las decisiones de cierre no solo afectan a las escuelas, sino que también impactan a estudiantes y familias que dependen de estas instituciones para su educación y desarrollo.

A medida que se acerca la fecha de cierre, la comunidad se pregunta: ¿qué pasará con los estudiantes y sus familias en este nuevo panorama educativo? La respuesta a esta pregunta podría definir el futuro de la educación privada en Arecibo y en otras localidades de Puerto Rico.
Fuentes: El Vocero, nelpr.com, ojoaguila.com
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