El desescombro en Venezuela se ha convertido en una prioridad tras los devastadores terremotos que ocurrieron el 24 de junio, los cuales alcanzaron magnitudes de 7.2 y 7.5. Hasta la mañana del domingo, las autoridades habían reportado 2,954 fallecidos y más de 16,500 heridos. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha destacado la magnitud de la destrucción, señalando que el Gobierno cifró en 1.25 millones de toneladas los escombros generados por estos sismos. La situación es crítica, ya que se han visto afectadas 856 estructuras, de las cuales 190 han sido declaradas inhabitable, lo que aumenta la urgencia de las labores de recuperación y limpieza en el país.

Retiro de rescatistas y enfoque local en el desescombro


A medida que los equipos de rescate internacionales comienzan a retirarse, el enfoque se ha trasladado hacia la recuperación de cuerpos y la remoción de escombros. Hasta ahora, de los 77 equipos que llegaron de 31 países, solo 25 permanecen en el área, trabajando principalmente con personal local. Mariana Hernández, quien lleva 11 días trabajando en Caraballeda, ha logrado recuperar 120 cuerpos de un solo edificio, lo que refleja la magnitud de las tareas aún pendientes. “Las personas que ves trabajando acá son puras personas que tenemos familiares acá y apoyos que han llegado de otros estados del país”, comentó Hernández, enfatizando la solidaridad local en tiempos de crisis.

Desde la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, se informa que muchos rescatistas siguen a la espera de reportes de vida en áreas específicas, aunque la realidad es que cada vez son menos los sobrevivientes que se encuentran. Veronique Durroux, de la ONU, subrayó que “la magnitud de la destrucción es impresionante y hay que ver qué se puede hacer”. La labor de desescombro es, por tanto, crucial para poder avanzar hacia una posible recuperación.

Impacto en la población y desplazamientos forzados


Los sismos han provocado un desplazamiento significativo de personas hacia estados que no han sido afectados. “Lo que estamos viendo ahora es que hay cada vez más desplazamientos hacia estados que no han sido afectados”, comentó un funcionario de Protección Civil. Esta migración interna complica aún más la situación en un país que ya enfrenta múltiples crisis socioeconómicas. La respuesta del Gobierno y la comunidad internacional será vital para enfrentar esta serie de desafíos, mientras se trabaja en la reactivación de las áreas más afectadas.

Las labores de desescombro continuarán siendo una prioridad en los próximos días, ya que las autoridades buscan no solo recuperar cuerpos, sino también preparar el terreno para futuras reconstrucciones. La comunidad internacional ha expresado su apoyo, pero la implementación efectiva de los recursos será clave para ayudar a Venezuela a superar este desastre natural.
Fuentes: infobae.com, EFE, es-us.noticias.yahoo.com
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