La ola de calor en Nueva Jersey ha tenido un impacto devastador, atribuyéndose 19 muertes a las altas temperaturas que azotan el estado desde principios de julio. Según el comisionado de Salud, Dr. Raynard Washington, estas muertes se reportaron en su mayoría en el centro y el norte de Nueva Jersey y se iniciaron el jueves, cuando comenzaron a registrarse los primeros efectos del calor extremo.

Las temperaturas han alcanzado niveles récord en varias localidades. En Newark, se reportó una máxima de 105 grados Fahrenheit (40.5 grados Celsius), y en Trenton, la temperatura alcanzó 101 grados Fahrenheit, rompiendo un récord de más de un siglo establecido en 1901. Atlantic City también experimentó temperaturas históricas, alcanzando 106 grados Fahrenheit (41.1 grados Celsius) el sábado, según Bryan Jackson, meteorólogo del Centro de Predicción Meteorológica.


Los funcionarios han destacado que muchas de las víctimas fueron encontradas en viviendas sin aire acondicionado, lo que agrava la situación en un periodo donde el cuerpo humano no tiene la capacidad de recuperarse adecuadamente del estrés térmico. "Lamentablemente, muchas de estas personas fueron encontradas en viviendas sin aire acondicionado. Unas pocas estaban fuera de sus residencias, algunas en la calle e incluso algunas en autos estacionados", expresó Washington.

La ola de calor no solo ha llevado a pérdidas trágicas, sino que también ha causado interrupciones significativas en el suministro eléctrico. Cerca de 900,000 clientes de servicios públicos en partes de Nueva Jersey y estados circundantes se han quedado sin luz debido a tormentas fuertes y problemas con las líneas eléctricas. En Pennsylvania, más de 121,000 locales estaban sin electricidad, con una parte considerable en el área de Harrisburg.

Las condiciones climáticas extremas están afectando a todas las edades y no solo a los grupos vulnerables, como los ancianos o aquellos con condiciones de salud preexistentes. Washington advirtió que "el calor nos está afectando a todos, no solo a los adultos mayores". La situación es tan crítica que algunos residentes han tenido que reprogramar actividades familiares, como lo mencionó una madre que canceló reuniones debido a la falta de aire acondicionado en su hogar.


Con el pronóstico de que estas altas temperaturas continúen, las autoridades instan a los ciudadanos a tomar precauciones y mantenerse hidratados. Mientras tanto, la ola de calor sigue siendo un recordatorio de los efectos del cambio climático y la necesidad de prepararnos para estos eventos extremos en el futuro.

La combinación de temperaturas históricas y la falta de preparación adecuada ha llevado a una crisis que muchos no esperaban, y los funcionarios están trabajando para mitigar los daños y ayudar a los afectados.
Fuentes: local10.com, nbcnewyork.com, telemundo62.com
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