Washington — Un ciudadano afgano identificado como Rahmanullah Lakanwal, quien trabajó con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en su país natal antes de emigrar a Estados Unidos en 2021, fue acusado de disparar contra dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental desplegados en Washington D. C., a pocas cuadras de la Casa Blanca, informaron autoridades estadounidenses.
Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, señaló que el sospechoso había conducido desde el estado de Washington y perpetró un ataque tipo emboscada con un revólver Smith & Wesson calibre .357. Lakanwal enfrenta cargos por agresión con intención de matar mientras estaba armado y posesión de un arma de fuego durante un delito violento. Las víctimas fueron identificadas como la especialista Sarah Beckstrom, de 20 años, y el sargento Andrew Wolfe, de 24, ambos hospitalizados en estado crítico.
De acuerdo con dos fuentes citadas por The Associated Press, Lakanwal había trabajado en una unidad especial del Ejército afgano respaldada por la CIA, conocida como las Unidades Cero, antes de emigrar con su familia a Estados Unidos. Vivía en Bellingham, en el estado de Washington, junto a su esposa y cinco hijos. Un primo del sospechoso indicó que había ascendido dentro de la unidad a jefe de equipo y especialista en GPS.
El tiroteo, ocurrido en vísperas del Día de Acción de Gracias, desató tensiones políticas sobre la presencia militar en la capital. La administración de Donald Trump ordenó el envío de 500 guardias adicionales a Washington. El propio Trump calificó el ataque como “un crimen contra toda nuestra nación” y pidió reinvestigar a los refugiados afganos admitidos durante la administración de Joe Biden.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó que el caso se investiga como un acto terrorista, describiéndolo como una “investigación de costa a costa”. La alcaldesa Muriel Bowser lo consideró “un ataque directo contra Estados Unidos”.
Según #AfghanEvac, grupo que apoya el reasentamiento de excolaboradores afganos, Lakanwal ingresó al país a través de la “Operación Bienvenidos Aliados”, programa autorizado por la administración de Joe Biden que trajo a más de 76,000 afganos tras la retirada estadounidense en 2021. Su solicitud de asilo fue aprobada durante la administración Trump.
El programa ha sido objeto de críticas por parte de Trump y sectores republicanos, quienes sostienen que la verificación de antecedentes fue deficiente. En contraste, los defensores aseguran que las investigaciones fueron exhaustivas y el programa salvó vidas de quienes habrían sido perseguidos por los talibanes.
Shawn VanDiver, presidente de #AfghanEvac, pidió no politizar la tragedia: “No quiero que la gente utilice esta tragedia para una estrategia política”.




