El intento de contrabando en prisión ha tomado protagonismo tras el arresto de Jan Carlos Correa Tavárez, quien fue detenido el pasado domingo, 27 de junio, en el Centro Metropolitano de Detención en Guaynabo. Durante una visita a su tío, Wesley Correa López, este hombre trató de introducir un paquete con 356 tiras de Suboxone dentro de una bolsa de papitas fritas, lo que llevó a su detención por el Negociado Federal de Investigaciones (FBI).


Los hechos ocurrieron alrededor de las 12:22 p.m., cuando Correa Tavárez, en un aparente intento de contrabando, metió la mano en la parte frontal de su pantalón y sacó un paquete negro. Luego, colocó dicho paquete dentro de la bolsa de papitas fritas que había traído. A las 12:47 p.m., Correa López tomó la bolsa y extrajo el paquete, lo que levantó sospechas entre los oficiales correccionales. Un oficial observó que Correa López actuaba de manera sospechosa, lo que llevó a que se le solicitara que se pusiera de pie y fuera conducido fuera del área de visitas, momento en el cual el paquete cayó de su mano sobre la mesa.


Según el FBI, la introducción de contrabando en un centro federal de detención representa una violación seria que puede comprometer la seguridad tanto de los empleados como de los reclusos. “Estamos comprometidos a trabajar con nuestros socios federales para garantizar que quienes participen en actividades delictivas dentro del sistema penitenciario rindan cuentas por sus actos”, dijo un portavoz de la agencia. Además, se subrayó que la actividad de las pandillas, como la que se ha relacionado con este caso, genera un grave riesgo para las comunidades y dentro de las instituciones correccionales.


El caso de Correa Tavárez no es aislado, en medio de un contexto donde las pandillas carcelarias, como el Grupo 31 conocido como “Los Tiburones”, han sido identificadas como un problema creciente dentro del sistema penitenciario. Este grupo ha sido vinculado a múltiples actividades delictivas, lo que ha llevado a un aumento en la vigilancia y las investigaciones por parte de las autoridades. De acuerdo con El Vocero, el FBI continúa trabajando en estrecha colaboración con la Fiscalía Federal y el Departamento de Corrección y Rehabilitación para desmantelar estas redes de contrabando.


Las consecuencias para Correa Tavárez podrían ser severas, dado que está acusado de violar el Título 18 del Código de los Estados Unidos, Sección 1791(a)(1) y (b)(3), por proveer o poseer contrabando dentro de una instalación correccional. Este incidente es una aguda recordatorio de los riesgos que enfrenta el sistema penitenciario y la necesidad de medidas más estrictas para prevenir el contrabando de sustancias ilegales.
Fuentes: El Vocero, telemundonuevainglaterra.com, elnacional.com.do
Mantente al día con más noticias en Radar Boricua.




