París – El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, declaró que Irán está abierto a retomar negociaciones sobre su programa nuclear con Estados Unidos, siempre y cuando Washington abandone su “deseo de dictar”. Según dijo, el gobierno iraní no percibe una actitud que favorezca un acuerdo que beneficie a ambas partes.
En una entrevista con el canal France 24, realizada durante su visita a Francia para reunirse con su homólogo Jean-Noël Barrot, Araqchí sostuvo que no han tenido contacto directo con miembros del gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, aunque “los canales de comunicación existen” y están “siempre listos para negociar”.
El funcionario reclamó que cualquier diálogo debe ser “serio y equilibrado”, y criticó que Washington “pida sin parar cosas exageradas”. “Negociar no tiene que ver con dictar”, subrayó.
Consultado sobre el papel de Arabia Saudí como mediador, el ministro destacó la “confianza total” que Irán mantiene con ese país, pero insistió en que el obstáculo principal sigue siendo la actitud estadounidense.
En relación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Araqchí lamentó la resolución aprobada el 20 de noviembre por la Junta de Gobernadores y calificó a ese órgano de “político”, a diferencia del carácter “técnico” de la agencia. Afirmó que la decisión dio la impresión de ignorar los ataques sufridos en junio por instalaciones nucleares iraníes atribuidos a Israel y Estados Unidos, y defendió la negativa de permitir el acceso de inspectores a esos sitios mientras no exista un marco de seguridad claro.
Sobre los ataques de Israel, señaló que fueron un “fracaso” y que Irán demostró sus capacidades defensivas, descartando la posibilidad de nuevas acciones similares. En cuanto a Siria, opinó que las autoridades de ese país “se equivocan” al distanciarse de Irán y recordó que parte del territorio sirio se encuentra bajo ocupación israelí.
Araqchí también abordó en la entrevista el caso de los ciudadanos franceses Cécile Kohler y Jacques Paris, presos en Irán durante tres años y medio bajo cargos de espionaje. Aunque fueron liberados a inicios de noviembre, continúan en la embajada francesa en Teherán a la espera de su repatriación. El ministro explicó que su liberación forma parte de un proceso de intercambio que incluye a la ciudadana iraní Mahdieh Esfandiari, acusada en Francia de apología del terrorismo. Estimó que el intercambio podría concretarse en uno o dos meses, dependiendo de las decisiones judiciales en Francia.




