La procuradora de las Mujeres, Astrid Piñeiro Vázquez, expresó que poseer un arma de fuego no es un factor determinante al cometer un feminicidio, pues, en su opinión, “el problema está en la persona, el agresor”.
“Yo no creo que el daño esté en tener el arma. Yo creo que, más bien, hay que mirar para adentro porque, aun sin armas, han habido feminicidios”, dijo la funcionaria durante una conferencia de prensa en La Fortaleza.
Hasta la fecha, se han registrado 16 feminicidios íntimos en el año, es decir, asesinatos de mujeres a manos de su pareja o expareja. De estos casos, 13 ocurrieron con armas de fuego, y siete de los responsables tenían licencias de portación.
Según datos del Departamento de Justicia, en 2024 se reportaron 12 feminicidios con armas de fuego —siete con armas legales y cinco con armas ilegales—, mientras que en 2023 se contabilizaron 14, de los cuales 12 correspondían a armas legales y dos a ilegales.
La fiscal Ileana Santos, a cargo de la unidad especializada en casos de violencia doméstica, indicó recientemente que, al evaluar la peligrosidad en una relación violenta, “siempre es un factor el conocer si la persona sospechosa tiene o no un arma de fuego, porque podría implicar un mayor nivel de peligro”.
Piñeiro Vázquez acogió de manera positiva cualquier propuesta legislativa que examine el tema, pero insistió en que se debe atender la raíz del problema. “No creo que el problema está en el arma. El problema está en la persona, en el agresor que hace daño y que tristemente le está quitando la vida a nuestras mujeres”, afirmó.
Añadió que, incluso, quienes no poseen licencia para portar armas “de todos modos buscan la manera cuando quieren hacer algo malo”.




