Cooper Flagg, la primera selección del draft de este año, se encuentra ante un desafío inusual en su joven carrera: perder más partidos en una sola temporada con los Mavericks de Dallas que en los últimos cuatro años combinados.
Durante su paso por la Universidad de Duke, el equipo cayó solo cuatro veces. Antes, en Montverde Academy de Florida, fueron tres derrotas en dos campañas, y con Nokomis Regional en Maine, apenas una. Ganar siempre había sido un hábito: Duke llegó al Final Four, Montverde fue el mejor conjunto de escuela superior del país y Nokomis conquistó su título estatal.
Hoy, la realidad es distinta. Los Mavericks están penúltimos en la Conferencia Oeste con marca de 5-14. Tras la derrota más reciente en Miami, Flagg habló sobre cómo maneja la frustración. “Solo trato de mantener a mi gente cerca, a mi familia, obviamente”, expresó el jugador. “Pero creo que la otra parte es mantenerme optimista. Es una temporada larga… hemos tenido muchos jugadores que han dado un paso al frente y lidiado con lesiones. Lo importante es mantener la actitud positiva”.
A pesar del mal momento colectivo, el desempeño individual del novato ha sido alentador. Promedia 15.9 puntos por juego, segundo entre los debutantes, solo superado por su excompañero de Duke, Kon Knueppel, quien tiene 19.4 con Charlotte. También encabeza a todos los novatos en minutos jugados y ha anotado cifras de doble dígito en casi todos los partidos. Su efectividad ha mejorado del 37% al 45% durante la temporada.
Incluso rivales lo reconocen. El jugador de Miami Heat Bam Adebayo comentó que Flagg “no le teme al momento” y que está madurando más rápido de lo que muchos piensan, anticipando que será difícil de defender al final del curso.
Flagg continúa esforzándose en medio de la adversidad, mientras los Mavericks intentan reagruparse sin Kyrie Irving, quien se recupera de una lesión en el ligamento cruzado anterior, ni Anthony Davis, fuera por una distensión en el gemelo. Además, el equipo encara las secuelas del despido del gerente general Nico Harrison, responsable del traspaso de Luka Doncic.
Entre derrotas, lesiones y cambios internos, el joven jugador parece aprender su lección más valiosa hasta ahora: cómo crecer cuando la victoria no llega.




