Los recientes daños en el estanque reflectivo de Washington D.C. han puesto en el centro de atención la necesidad de seguridad en áreas públicas. Según una investigación del Servicio de Parques Nacionales, se ha confirmado que el revestimiento del estanque fue cortado deliberadamente con un cuchillo afilado o una navaja de afeitar. Este acto de vandalismo ha resultado en un desgarro de 350 pies y afecta parte de un proyecto de rehabilitación que costó $16 millones.

El estanque, que se vació para las celebraciones del 250 aniversario de la nación, ha sido objeto de controversia. La Policía de Parques de Estados Unidos está realizando esfuerzos para identificar a los responsables de este acto. "Estamos trabajando para identificar a la persona que aparece aquí en el marco de una investigación por destrucción de propiedad pública", se indicó en un comunicado.

Detalles del vandalismo en el estanque

Las autoridades han revelado que el daño incluye no solo el desgarro mencionado, sino también la destrucción de una capa de masilla sobre el sellador de espuma que estaba deslaminándose. La situación se agrava por el hecho de que unas 70 puntas de los postes de la valla fueron arrojadas al agua, lo que complica aún más la recuperación del estanque. Este incidente ocurre tras la administración del expresidente Donald Trump, quien había ordenado la rehabilitación del estanque como parte de un esfuerzo más amplio para embellecer la ciudad.


Trump, al referirse a los daños, ha insinuado que se trató de un acto de vandalismo malicioso, manifestando que alguien "cortó un desgarro de 250 pies en la hermosa fachada de lo que tomó tanto trabajo y dinero construir y completar". Sin embargo, no se ha especificado si se refería al revestimiento del estanque o a otro monumento.

Consecuencias y reacciones

El impacto de estos daños se siente no solo en el ámbito estético, sino también en la percepción pública sobre la seguridad en los espacios públicos. La Policía de Parques ha intensificado la vigilancia alrededor del estanque, con miembros de la Guardia Nacional y la Policía de Parques patrullando la zona. Esto se realiza en un contexto donde se había programado una celebración significativa, lo que añade presión sobre las autoridades para abordar este tipo de vandalismo.

"Tampoco es demasiado tarde para corregir el rumbo", dijo un portavoz del Servicio de Parques, sugiriendo que es fundamental colaborar con expertos y la ciudadanía para tomar decisiones bien fundamentadas sobre el futuro del estanque. Esta situación pone de manifiesto la importancia de proteger los espacios públicos y la necesidad de medidas preventivas adecuadas para evitar futuros incidentes similares.
Fuentes: abcnews.com, facebook.com, AP News
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