Halifax, Canadá — Senadores de Estados Unidos criticaron duramente el plan del presidente Donald Trump para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, al considerar que recompensa la agresión de Moscú y podría alentar a otros gobiernos a amenazar a sus vecinos.
El plan, de 28 puntos, fue preparado por la Casa Blanca y el Kremlin sin la participación de Ucrania. Según los legisladores, incluye concesiones a Rusia que el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky ha rechazado repetidamente, entre ellas la cesión de territorios. Trump pretende que Kiev acepte la propuesta antes de la próxima semana.
La oposición al plan se fortaleció durante el Foro Internacional de Seguridad de Halifax, donde senadores de diferentes partidos expresaron su preocupación. Angus King, senador independiente por Maine, advirtió: “Recompensa la agresión. Así de simple y claro. No hay justificación ética, legal, moral o política para que Rusia reclame el este de Ucrania”. King comparó la propuesta con el fallido Pacto de Múnich de 1938, en el que el Reino Unido trató de apaciguar a Adolfo Hitler.
El republicano Thom Tillis, de Carolina del Norte, también rechazó la medida y cuestionó que su colega Mitch McConnell no fuera lo suficientemente crítico. “No deberíamos hacer nada que haga sentir a Putin que ha ganado. Lo que dijo Mitch no fue suficiente”, afirmó Tillis, quien decidió no buscar la reelección tras diferencias con el gobierno de Trump.
Por su parte, la senadora demócrata Jeanne Shaheen, de Nueva Hampshire y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, calificó la iniciativa de “indignante”. agregó que la propuesta “envía un mensaje equivocado al mundo sobre la firmeza de Estados Unidos frente a los regímenes autoritarios”.
Mientras tanto, Vladímir Putin acogió positivamente la idea, diciendo que podría servir como base para un acuerdo final siempre que Ucrania y sus aliados europeos la aprueben. Zelensky, por su lado, dijo que busca “un trato justo” y prometió trabajar con calma con Washington y otros socios.
El foro reunió a unos 300 asistentes, incluyendo funcionarios, diplomáticos y senadores. Según Shaheen, la numerosa delegación estadounidense respondió también a las tensas relaciones entre Washington y Ottawa, agravadas por los aranceles y las declaraciones de Trump de que Canadá debería convertirse en el estado 51 de la Unión. “Esa actitud es perjudicial no solo para Canadá, sino para nuestras relaciones globales”, afirmó.
La Casa Blanca, sin embargo, suspendió la participación de funcionarios del Departamento de Defensa en esta edición del foro, aumentando el malestar entre los asistentes.




