Washington — La representante republicana de Georgia, Marjorie Taylor Greene, anunció que dejará su escaño en el Congreso en enero. Greene, quien fue en su momento una firme aliada del presidente Donald Trump, confirmó su decisión en un video publicado en internet de más de diez minutos, donde expresó que siempre ha sido despreciada en Washington, D.C., y que nunca sintió que encajara en ese ambiente.
La renuncia ocurre tras un enfrentamiento público con Trump en los últimos meses. Greene lo criticó por su posición respecto a los documentos vinculados con Jeffrey Epstein, así como por asuntos de política exterior y reforma sanitaria. En respuesta, Trump la calificó de “traidora” y “loca”, y aseguró que apoyaría a un opositor en las próximas elecciones.
Aunque mantuvo durante años una relación cercana con el presidente republicano, Greene defendió en su mensaje que su lealtad no debe ser ciega. “La lealtad debe ser mutua y debemos poder votar según nuestra conciencia y representar los intereses de nuestro distrito”, sostuvo.
Marjorie Taylor Greene saltó a la escena política en 2020, impulsada por el movimiento “Make America Great Again”. Su estilo combativo y su adhesión inicial a la teoría conspirativa QAnon la convirtieron en una figura polémica dentro del Capitolio. Fue rechazada en ocasiones por líderes de su partido, aunque Trump la describió como “una verdadera ganadora”.
Con el tiempo, Greene consolidó influencia dentro del bloque más conservador y formó una alianza política con Kevin McCarthy, quien más tarde se convirtió en presidente de la Cámara de Representantes. Su protagonismo creció hasta la destitución de McCarthy en 2023, lo que marcó un cambio en su rumbo político y ahora culmina con su salida del Congreso.




