La Cámara de Representantes de Puerto Rico ha dado un paso significativo al aprobar el Proyecto de la Cámara 1092, que tiene como objetivo integrar la energía nuclear en la política energética del país. Este ambicioso proyecto, liderado por el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, busca diversificar las fuentes de energía de la isla al incluir tecnologías nucleares avanzadas y reactores modulares pequeños, conocidos como SMR, que pueden generar hasta 300 megavatios (MW) por unidad.
Según El Vocero, la medida enmienda la Ley de Política Pública de Diversificación Energética para incorporar definiciones relacionadas con la energía nuclear y permitir que estas tecnologías sean consideradas en los procesos de planificación energética de Puerto Rico. Rodríguez Aguiló destacó la importancia de combinar energía renovable, como la solar y eólica, con energía nuclear segura y constante. "Podemos hacer las dos cosas a la vez: continuar con el desarrollo de la energía renovable… y combinarla con energía segura, con energía constante y limpia, como la energía nuclear", afirmó.
Opiniones encontradas sobre la energía nuclear
La decisión no ha estado exenta de críticas. De acuerdo con lavozdigitalpr.com, el Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) votaron en contra de la medida. Denis Márquez Lebrón, portavoz del PIP, argumentó que esta iniciativa contraviene la Ley 17-2019 que establece la transición hacia el 100% de energía renovable en Puerto Rico. "Eso es lo que se promueve en este país… Lo otro es tratar de promover algo que cambia una política pública que se aprobó, básicamente, en los principios de esa ley, por consenso", opinó Márquez.
Por otro lado, el representante Joel Franqui Atiles, coautor de la propuesta, se mostró optimista sobre las oportunidades que presenta la tecnología nuclear para el futuro energético de la isla. Según su publicación en Facebook, Franqui Atiles confía en que las regulaciones federales actuales hacen de Puerto Rico un candidato idóneo para adoptar esta tecnología y alcanzar la autonomía energética, una tendencia que se observa en otras islas.
Desafíos y oportunidades futuras
A pesar de las divergencias, la legislación avanza hacia La Fortaleza para su consideración final. La propuesta ha sido respaldada por 34 votos a favor y 11 en contra, lo que demuestra un apoyo significativo en la cámara baja. Esta iniciativa es vista como un intento de fortalecer la resiliencia del sistema energético de Puerto Rico al diversificar las fuentes de energía disponibles, integrando nuevas tecnologías en diferentes puntos de la isla.
El proyecto también ha generado un debate sobre la viabilidad de estos reactores en el contexto actual. "Ni en Estados Unidos se ha instalado a nivel comercial un solo reactor con esta tecnología. Las otras jurisdicciones que están en una fase de construcción son países como China, Rusia y Argentina", comentó Rodríguez Aguiló, subrayando la complejidad de implementar esta tecnología en Puerto Rico.
En resumen, la aprobación de esta medida representa un cambio potencial en la dirección de la política energética de la isla, abriendo la puerta a nuevas posibilidades para asegurar una fuente de energía constante y limpia. Sin embargo, el camino hacia su implementación está lleno de desafíos que requerirán un análisis cuidadoso y un consenso amplio entre los diversos sectores de la sociedad puertorriqueña.
Fuentes: El Vocero, lavozdigitalpr.com, facebook.com
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