El superintendente de la Policía de Puerto Rico, Joseph González, afirmó que la Uniformada no colaboró en el operativo federal llevado a cabo el pasado sábado en Capetillo, Río Piedras, durante el cual agentes del Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) arrestaron a varios migrantes.
Las declaraciones del jefe policial surgen tras las protestas de ciudadanos frente al cuartel de la plaza de Río Piedras, quienes exigieron explicaciones luego de que uno de los detenidos fuera trasladado a esas instalaciones. González aclaró que los agentes federales no utilizaron la celda del cuartel y explicó que la presencia de CBP se debió a la necesidad de cambiar de vehículo a un detenido y brindarle atención médica, ya que éste recibió un impacto de un taser y era preciso retirar los dardos.
Sobre la razón para realizar el cambio de vehículo en el cuartel, González señaló que desconocía los motivos, aunque supuso que pudo haberse hecho por seguridad o para salir rápidamente del lugar del operativo. Recalcó que la Policía no tiene jurisdicción sobre asuntos migratorios ni mantiene acuerdos con agencias federales para realizar arrestos administrativos. “Si un compañero de la Policía ayudara o apoyara, no tiene las protecciones de ley. No se puede hacer”, dijo.
El funcionario aclaró que la cooperación entre la Policía y las autoridades federales se da en casos criminales —como narcotráfico, pandillas y crímenes violentos—, pero no en procesos administrativos de inmigración. También indicó que, aunque existen acuerdos para custodiar temporalmente arrestados por delitos federales, la celda no se utilizó en este caso.
“Cuando ellos llegan a un cuartel y piden apoyo porque tienen un detenido, no se pregunta por qué asunto fue arrestado. No se entra en esos detalles”, explicó González, añadiendo que tales protocolos suelen aplicarse en operativos criminales donde se requiere apoyo logístico o de seguridad.
Por su parte, el director interino de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (ICE-HSI) en San Juan, Yariel Ramos, se limitó a señalar un “alarmante incremento en los ataques y amenazas” contra los agentes federales, sin ofrecer información adicional sobre los arrestos.
El superintendente reiteró que la Policía solo brinda apoyo en circunstancias de riesgo o cuando se trata de intervenciones criminales, allanamientos u órdenes de arresto. “Tenemos un deber de proteger vida y propiedad. Si las agencias federales se encuentran en una situación de peligro, la Policía tiene que responder. Hay que proteger todos los lados”, puntualizó.




