Donald Trump abucheado en el Madison Square Garden
Donald Trump fue recibido con fuertes abucheos por parte de los aficionados en el Madison Square Garden cuando apareció en las pantallas de video durante el himno nacional previo al Juego 3 de las Finales de la NBA el lunes por la noche. El exmandatario fue mostrado haciendo un saludo militar, lo que intensificó los abucheos, los cuales cesaron momentáneamente cuando se proyectó la bandera estadounidense. Sin embargo, las referencias a los San Antonio Spurs también ocasionaron descontento entre los fanáticos.
Trump asistió al evento desde la suite del propietario de los New York Knicks, James Dolan, acompañado por su nieta Kai, el asesor personal Boris Epshteyn, y los secretarios del Gabinete Lee Zeldin, Sean Duffy y Doug Burgum. Cabe destacar que Trump es el primer presidente en funciones que asiste a una final de la NBA.
Medidas de seguridad y controversias
El helicóptero Marine One transportó a Trump desde Nueva Jersey, aterrizando cerca de Wall Street antes de que su comitiva se desplazara por Manhattan hasta el estadio, alrededor de una hora antes del partido. A su llegada, fue recibido por algunas personas con gestos de desaprobación, mientras que un grupo fuera del perímetro portaba pancartas exigiendo su dimisión.
Previo a la llegada de Trump, tanto el Departamento de Policía de Nueva York como el Servicio Secreto de Estados Unidos implementaron un estricto perímetro de seguridad alrededor del Madison Square Garden, creando un ambiente más parecido a la víspera de Año Nuevo en Times Square. Los asistentes debieron pasar rigurosos controles de seguridad, incluyendo magnetómetros, lo que ocasionó confusión entre turistas y habitantes de Manhattan.
Greg Weldon, fanático de los Knicks, expresó frustración por la falta de claridad: «Preguntamos a muchos oficiales y nadie sabía qué hacer o a dónde ir», comentó. Mientras tanto, los entrenadores Mike Brown de los Knicks y Mitch Johnson de los Spurs minimizaron cualquier inconveniente relacionado con la presencia de Trump y el incremento de seguridad.
Impacto en el evento y reacciones
La seguridad se reforzó significativamente, provocando la cancelación de una fiesta en el exterior del estadio. No se permitió la entrada con bolsas y los aficionados habitualmente congregados para ver los partidos tuvieron que desplazarse a unas manzanas de distancia debido a las restricciones de seguridad.
La comisionada de policía Jessica Tisch comentó que Nueva York está acostumbrada a la presencia de presidentes y los cierres de calles que ello implica. La asistencia de Trump también recordó el caos en el Abierto de Estados Unidos del año pasado, cuando miles de espectadores no lograron ingresar a tiempo por los rigurosos controles.
Las tensiones de seguridad han aumentado tras varios incidentes recientes que involucran amenazas directas hacia Trump, y mientras la ciudad de Nueva York buscaba adaptarse, el escolta neoyorquino José Alvarado afirmó: «Somos neoyorquinos. Encontramos la forma de ver el juego, y eso es exactamente lo que estamos haciendo».
Fuente: El Nuevo Día
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